El vitiligo es una enfermedad crónica de la piel que se caracteriza por la aparición de manchas blancas debido a la pérdida de melanina, el pigmento responsable del color de la piel, el cabello y los ojos. Esta condición ocurre cuando el sistema inmunológico ataca por error a los melanocitos, las células que producen dicho pigmento. Aunque no es contagioso ni pone en riesgo la vida, el vitiligo puede tener un impacto significativo en la autoestima y calidad de vida de quienes lo padecen. Puede afectar a personas de cualquier edad, sexo o grupo étnico, y su evolución varía ampliamente entre individuos. A pesar de no existir una cura definitiva, existen tratamientos que pueden ayudar a controlar la progresión de la enfermedad y mejorar la apariencia de la piel.