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Sicilia, cruce de culturas

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Descripción de las ciudades y monumentos que se visitarán en el viaje cultural a Sicilia, noviembre de 2017, organizado por la U. P. Carmen de Michelena

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Sicilia, cruce de culturas

  1. 1. 1 Rodrigo García-Quismondo Hurtado SICILIA, CRUCE DE CULTURAS Barcellona Pozzo di Gotto (Sicilia) En la imagen tenemos a la Barcelona siciliana que también se asoma al mar junto al Estrecho de Mesina y con vistas a la Italia peninsular. Esto nos indica la influencia de culturas que tiene esta tierra por donde han pasado, dejando su impronta, pueblos como los Fenicios en sus rutas comerciales, Romanos que la anexionaron, Bizantinos, Vándalos y Ostrógodos, Sarracenos, Normandos, Vikingos, más tarde fue Emirato Árabe, Aragoneses, Españoles. También se organizó como Reino de Sicilia, para terminar dentro de la República Italiana. Pero quien dejó su marca más profunda fue Grecia, creando una provincia independiente y dejando un legado que se mantiene en nuestros días para deleite de los que la visitamos. HISTORIA Sicilia es tanto la mayor región del moderno estado italiano como la mayor isla del mar Mediterráneo. Su ubicación central y sus recursos naturales le aseguraron una posición estratégica crucial debido en gran medida a su importancia para las rutas comerciales mediterráneas. Por ejemplo, la zona fue en gran medida considerada como parte de la “Magna Græcia” con Cicerón describiendo Siracusa como la ciudad más grande y bella de toda la Antigua Grecia.
  2. 2. 2 La historia económica de la Sicilia rural se centró en su "economía de latifundio" causada por la centralidad de grandes fincas, originalmente feudales, usadas para el cultivo de cereales y ganadería que se desarrolló en el siglo XIV y que persistieron hasta la Segunda Guerra Mundial. A veces la isla ha estado en el corazón de grandes civilizaciones, en otros tiempos no ha sido más un lugar colonial sin desarrollo o progreso propios. Su fortuna ha variado a menudo dependiendo de acontecimientos que los sicilianos no podían controlar, en tiempos antiguos un polo de atracción para los inmigrantes, en tiempos posteriores tierra de emigrantes. Sicilia es una región usualmente caracterizada por una economía predominantemente agraria, tenencia de tierra casi feudal, marcadas diferencias de clase, y las vendettas y actividades criminales de la Camorra en Nápoles y la Mafia en Sicilia. Prehistoria La isla de Sicilia ha estado habitada desde la Prehistoria. De la época del Paleolítico quedan restos en el litoral septentrional (Trápani), y del neolítico en lugares como Termini Imerese. Los habitantes originarios de Sicilia fueron tres grupos definidos de los pueblos antiguos de Italia. Los más prominentes y de lejos los más antiguos fueron los sicanos, de cultura neolítica, se habitaron la isla en el III milenio a. C. Según Tucídides llegaron desde la península Ibérica. Importante evidencia histórica ha sido descubierta en forma de dibujos en cavernas de los sicanos, que datan del final del Pleistoceno, alrededor del año 8000 a. C. Tucídides Hay muchos estudios de registros genéticos que muestran habitantes de varias partes de la cuenca mediterránea mezcladas con los más antiguos habitantes de Sicilia. Entre ellos estaban los egipcios, los fenicios y los íberos.
  3. 3. 3 Antigüedad Clásica En la época de las colonizaciones, fue ocupada por fenicios (siglo IX a. C.). Palermo es un nombre de origen fenicio. Torreón fenicio En el siglo siguiente, los griegos empezaron a colonizar Sicilia (Sikelia), estableciendo muchos asentamientos importantes. La colonia más importante fue Siracusa (733 a. C.). la zona formó parte de la Magna Graecia junto con el resto de la Italia meridional, que los griegos también colonizaron. Sicilia fue muy fértil, y la introducción de olivos y vides florecieron, creando con ello un intenso y provechoso comercio; una parte significativa de la cultura griega en la isla fue la religión El anfiteatro de Siracusa. En el siglo V a. C. empezó la penetración cartaginesa en la isla. Mientras la Siracusa griega controlaba gran parte de Sicilia, hubo unas pocas colonias cartaginesas en el extremo oeste de la isla. Los tiranos de Siracusa, como por ejemplo Dionisio el Viejo, convirtieron a Sicilia en un pequeño imperio propio. Cuando las dos culturas, griega y cartaginesa, empezaron a chocar, estallaron las guerras púnico-griegas, las más largas de la antigüedad. Grecia firmó la paz con la República Romana en 262 a. C. y los romanos buscaron anexionarse Sicilia como su primera provincia del imperio.
  4. 4. 4 Roma intervino en la primera guerra púnica, aplastando a Cartago de manera que en 242 a. C. Sicilia se había convertido en la primera provincia romana fuera de la península Italiana. No obstante, Siracusa consiguió mantenerse independiente (241 a. C.). Sin embargo, durante la segunda guerra púnica, Sicilia se alió con Cartago, por lo que los romanos la conquistaron militarmente en 212 a. C., pese a los intentos del famoso inventor Arquímedes por defenderla. Rayo de Arquímedes—Defensa de Siracusa Después de la conquista, Sicilia fue reducida a provincia romana, productora de cereal, considerada el granero de Roma. Por este motivo revestía gran importancia para los romanos. Se introdujo el latín en la isla y a Sicilia se le permitió seguir siendo griega en un sentido cultural. La isla se usó como base de poder numerosas veces, ocupada por rebeliones de esclavos durante la primera y segunda guerras serviles, y por Sexto Pompeyo durante la revuelta siciliana. El Cristianismo apareció por vez primera en Sicilia durante los años posteriores al año 200. Edad Media Con la caída del Imperio romano de Occidente, una serie de pueblos germánicos se sucedieron en la isla: primero la ocuparon y saquearon los vándalos (439-468) bajo el gobierno de su rey Genserico. Los vándalos habían invadido ya partes de Galia e Hispania, insertándose ellos como un importante poder en la Europa occidental. Finalmente los ostrogodos (491) dominaron la isla sustituyendo a los vándalos. En el siglo VI, la guerra gótica tuvo lugar entre los ostrogodos y el Imperio romano de Oriente.
  5. 5. 5 Guerras Góticas Sicilia fue usada como base para que los bizantinos reconquistasen el resto de Italia, con Nápoles, Roma, Milán y la capital ostrogoda Rávena cayendo en el plazo de cinco años. En 535, el emperador Justiniano I hizo de Sicilia una provincia bizantina, y por segunda vez en la historia siciliana, el idioma griego se convirtió en un sonido familiar por toda la isla. Conforme fue debilitándose el Imperio bizantino, Sicilia fue invadida por fuerzas árabes del califa Uthman en 652. Los árabes fracasaron a la hora de establecer ganancias permanentes y volvieron a Siria después de reunir parte del botín. Los sarracenos del norte de África, a partir del siglo VIII, iniciaron ataques cada vez más fuertes sobre Sicilia, conquistando y fundando en la isla el emirato de Sicilia entre los años 827 y 902. Para conseguir la victoria completa, fue enviado un ejército musulmán de árabes, bereberes, españoles de Al-Andalus (que entonces era una región islámica), cretenses y persas. La conquista encontró gran resistencia, llevó un siglo conquistar Siracusa y al final Sicilia fue conquistada en su totalidad en el año 965. Mapa árabe de Sicilia, copia de un original que fue dibujado durante la conquista normanda.
  6. 6. 6 Los árabes iniciaron reformas de la tierra que a su vez, incrementaron la productividad y animaron el crecimiento de los minifundios, algo que hizo mella en el predominio del latifundio. Los árabes mejoraron los sistemas de irrigación. Llevaron a Sicilia productos agrícolas como las naranjas, limones, pistachos y la caña de azúcar. Los cristianos nativos tuvieron libertad religiosa, pero tenían que pagar tributo (yizia), y tenían limitadas sus actividades, vestido y capacidad para participar en los asuntos públicos. El emirato de Sicilia empezó a fragmentarse conforme las querellas intra- dinásticas fracturaron el régimen musulmán. En esta época hubo también una presencia minoritaria judía. Para el siglo XI, las potencias de la Italia meridional del continente contrataron a los mercenarios normandos, quienes conquistaron Sicilia a los árabes bajo Roger I. En 1068, Roger triunfó en Misilmeri, pero la batalla más crucial fue el asedio de Palermo, que en 1072 llevó a que Sicilia pasara a control normando. Reino de Sicilia Palermo siguió siendo la capital bajo los normandos. El hijo de Roger, Roger II, habiendo sucedido a su hermano Simón de Sicilia como Conde de Sicilia, fue capaz de incrementar el estatus de la isla al de reino en el año 1130, convirtiéndose en uno de los estados más ricos de toda Europa; incluso más rico que el reino de Inglaterra.0 Lingüísticamente, la isla se latinizó. En términos eclesiásticos, se haría completamente católica; previamente, bajo los bizantinos, había sido más ortodoxa. Catedral Bizantina de Monreale
  7. 7. 7 Después de un siglo la dinastía normanda se extinguió; la última descendiente directa, Constanza, se casó con el emperador Enrique VI. En el año 1194, el emperador Enrique, tras un primer intento fallido en 1191, logró el trono de Sicilia tras conquistarla. Esto llevó a que la corona de Sicilia pasara a la dinastía Hohenstaufen, que eran alemanes de Suabia. En el año 1266 el papa Inocencio IV coronó al príncipe francés Carlos, conde de Anjou y Provenza, como el rey tanto de Sicilia como de Nápoles. En 1265, el Papa le concedió el reino de Sicilia. Hubo una fuerte oposición a la oficialidad francesa debido al maltrato y los impuestos que llevó a los pueblos locales de Sicilia a alzarse, liderando en el año 1282 una insurrección conocida como las Vísperas sicilianas, durante la cual mataron a casi toda la población francesa de la isla. Durante la guerra los sicilianos se volvieron del lado a Pedro III de Aragón. Pedro III obtuvo el control de Sicilia y los franceses conservaron el control del Reino de Nápoles. La Sicilia insular quedó bajo dominio aragonés. Pedro III de Aragón y la conquista de Sicilia A la muerte de Pedro III, pasó a su hijo Jaime. Cuando Jaime II fue llamado al trono aragonés, quedó nuevamente la isla unida a Aragón. No obstante, por el tratado de Anagni se devolvía Sicilia a los angevinos a cambio de quedarse con Cerdeña. Los sicilianos, descontentos con esta perspectiva, eligieron rey a Federico, hijo menor del rey Pedro III y que era lugarteniente general del reino. En agosto de 1302 se firmó el Tratado de Caltabellotta, por el que Federico (Príncipe de Aragón) fue reconocido como rey de Trinacria (en esa época era el nombre de Sicilia). Así la isla quedaba en poder de una rama secundaria de la familia real aragonesa, mientras que Carlos II fue reconocido como el rey de Nápoles por el papa Bonifacio VIII. Sicilia fue gobernada como un reino independiente por parientes de los reyes de Aragón hasta el año 1409. Federico III, rey de Sicilia, casó a su hija María con Martín el Joven, hijo del aragonés Martín I. A la muerte sin sucesión de Martín el Joven, Martín el Humano se coronó rey de Sicilia en el año 1409, reuniéndose de nuevo Sicilia y la Corona de Aragón.
  8. 8. 8 A ello se añadió, en 1442, la conquista de Nápoles por parte del rey Alfonso V el Magnánimo. No obstante, al morir Alfonso V (1458) Nápoles se independizó y Sicilia siguió unida a Aragón. Edad Moderna Mapa de Sicilia de principios del siglo XVI, Atlas Náutico del turco Piri Reis. A partir de 1492, Fernando II de Aragón (El rey Católico) centró su actividad en la tradicional expansión aragonesa hacia oriente. En Italia, para oponerse al intento francés de anexionarse el Reino de Nápoles y Sicilia, organiza la Liga Santa (1495), su primer gran éxito diplomático internacional. Expulsó a la dinastía reinante de los Reinos de Nápoles y de Sicilia y, en 1504, a los franceses, con lo que Nápoles se sumó a las posesiones de la corona. Mantuvo dos virreinatos diferentes, uno para Sicilia y otro para Nápoles. Edad Contemporánea El advenimiento del Primer Imperio francés de Napoleón Bonaparte significó que Nápoles fuese tomada y se instauraran reyes de Nápoles bonapartistas. El Borbón rey Fernando I de las Dos Sicilias y en 1805, se vio obligado a retirarse
  9. 9. 9 a Sicilia que aún controlaba totalmente gracias a la ayuda de la protección naval británica. Después de esto Sicilia se vio implicada en las guerras napoleónicas, después de las guerras Fernando en 1815 volvió a Nápoles. Los reinos de Sicilia y de Nápoles se unieron formalmente en 1816 como Reino de las Dos Sicilias bajo los Borbon-Dos Sicilias. Fernando I de las Dos Sicilias Grandes movimientos revolucionarios acontecieron en Palermo en los años 1820 y 1848 contra el gobierno Borbón con Sicilia buscando su independencia; en la segunda, la revolución de 1848 resultó triunfadora y como consecuencia de ello se abrió un período de independencia para Sicilia, con su propio gobierno y su propio parlamento. En 1860, como parte del risorgimento, la expedición de los Mil liderada por Giuseppe Garibaldi desembarcó en Sicilia, en Marsala, y derrotó el 15 de mayo a los borbones. Los sicilianos, animados por las promesas de Garibaldi de una república italiana e igualdad para los sicilianos, se le unieron en la toma del sur de la península Italiana. La marcha de Garibaldi fue finalmente completada con el asedio de Gaeta, donde se expulsó a la última resistencia borbónica y Garibaldi anunció su dictadura en nombre de Víctor Manuel II. Sicilia se convirtió entonces en parte del reino de Italia (1861). Desde entonces, la historia siciliana ha estado vinculada estrechamente a la de Italia. Con la imposición de una monarquía, los sicilianos no tuvieron ni la república prometida, ni la igualdad, puesto que las posiciones importantes en la política, lo judicial y temas policiales se adoptaban en la Italia septentrional.
  10. 10. 10 Una revuelta anti-saboyana en busca de la independencia siciliana surgió en el año 1866 en Palermo; fue aplastada brutalmente por los italianos en una semana. Giuseppe Tomasi di Lampedusa escribió en su libro “El Gatopardo”, que los sicilianos vieron la unificación de Italia como una conquista del sur por el norte. Decayó la economía de Sicilia y del más amplio mezzogiorno, lo que llevó a una ola de emigración sin precedente. Organizaciones de trabajadores y campesinos conocidos como los Fasci Siciliani, que eran grupos de izquierdas y separatistas, se alzaron y provocaron que el gobierno italiano impusiera la ley marcial de nuevo en el año 1894. El terremoto de Mesina de 1908 mató a más de 80.000 personas. La Mafia, una confederación de redes de crimen organizado, emergió a mediados del siglo XIX inicialmente en el papel de fuerzas privadas alquiladas para proteger la propiedad de los terratenientes y comerciantes de los grupos de bandidos que frecuentemente saquearon el campo y las ciudades. El régimen fascista comenzó suprimiéndolos en los años veinte con considerable éxito. Ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, Sicilia fue elegida por los Aliados para atacar Europa, en la operación conocida generalmente como Desembarco de Sicilia, en 1943. Para preparar la invasión de Sicilia, los aliados revitalizaron la Mafia para que los ayudase. La invasión de Sicilia contribuyó a la crisis del 25 de julio; en general los aliados victoriosos eran cálidamente abrazados por la población siciliana.
  11. 11. 11 Italia se convirtió en República en 1946 y como parte de la Constitución Italiana Sicilia se constituyó como una de las cinco regiones de estatuto especial. Tanto la reforma agraria parcial italiana como los fondos especiales de la gubernamental Cassa per il Mezzogiorno (Caja para el Sur) de 1950 a 1984, ayudó a que mejorase la economía siciliana, aunque continuó la imposición por los septentrionales de importantes posiciones administrativas. UN VIAJE EN EL TIEMPO SIRACUSA Una luz que parece de otro tiempo invade las calles y plazas de Siracusa, la mayor y más poderosa ciudad del mundo griego entre los siglos V y III a.C., y donde hoy siguen conversando el mar y la piedra, el ajetreo cotidiano y los mitos de la Antigüedad clásica. Fundada por los corintios el año 734 a.C., la ciudad vivió una gran prosperidad que duró hasta la invasión romana, quinientos años después. Tras ser colonia de Roma y fugaz capital del imperio bizantino, el saqueo de los sarracenos del año 878 inauguró una decadencia que duró largo tiempo.
  12. 12. 12 No podemos dejar de visitar la península de Ortigia, isla enlazada por tres puentes. Desde el pequeño puerto que preside la plaza de la Posta (Correos), y tras contemplar los vestigios del templo de Apolo (siglo VI a.C.), el más antiguo de Silicia, lo mejor será deambular a paso lento y al azar por las calles estrechas de Ortigia. Si el paseo no desemboca en el mar, con su catálogo de azules, será una de sus plazas llenas de vida la que reciba al visitante. Y, hablando de plazas, nos podemos encontrar con la Plaza del Duomo, esta piazza está considerada la más atractiva y monumental de Siracusa. Con su forma de estilizado arco, a diario se llena de paseantes, en especial al caer la tarde. La Catedral que le da nombre se eleva entre bares con terrazas como la del Gran Caffé del Duomo, donde degustar un capuccino y la típica tarta cassata, y palacios barrocos como el del Arcivescovile, depósito de antiquísimos manuscritos, y el del Senatoriale, hoy el Ayuntamiento. Cierra la plaza por el sur la iglesia de Santa Luzia alla Badia, mezcla de estilos barroco y rococó. Pocos edificios en Siracusa muestran como el Duomo (La Catedral). Reconstruida en estilo barroco tras el seísmo de 1693, fue edificada sobre un templo griego (siglo V a.C.). Completa el mosaico artístico una pila bautismal normanda del siglo XIII. Y, si seguimos buscando plazas, nos encontramos con la Piazza Archimede. que exhibe palacios de estilo gótico catalán –herencia de la expansión de la Corona de Aragón por el Mediterráneo en los siglos XIII y XV– y una fuente central del siglo XIX, coronada por Artemisa, la diosa cazadora. Caminando por la sinuosa calle Picherali nos encontramos con la “Fuente Aretusa”, monumental fuente de inspiración mitológica. Creada en el siglo XVI sobre el que en tiempos de los griegos era el principal pozo de la ciudad, recuerda la leyenda de la hermosa ninfa a la que Artemisa convirtió en manantial para ayudarla a eludir el acoso de Alfeo, el dios griego del río. La plaza es hoy un recurrente punto de reunión, y de ella todavía emana «un frescor arcádico», como consignó Pier Paolo Pasolini. Fuente Aretusa Pero Siracusa no es únicamente el barrio histórico de Ortigia. Al otro lado del Ponte Nuovo se encuentra el Parque Arqueológico en el barrio de Neápolis, donde se conserva un espléndido teatro griego del siglo V a. C. que llegó a
  13. 13. 13 tener 67 filas. Aunque el emperador Carlos V utilizara sus piedras para reforzar las defensas de Ortigia. Sus vestigios aún acogen representaciones de obras de Esquilo y de Píndaro, dos ilustres siracusanos del siglo VI a. C. Hacia el mar se localiza otro tesoro arqueológico, el Ara de Gerón, un altar sacrificial de 198 metros de largo donde, según los historiadores, llegaban a ejecutarse hasta 400 bueyes diarios en honor de Júpiter. También en el Parque Arqueológico nos podemos encontrar con la gruta llamada “La Oreja de Dionisio” (del que hablaremos más adelante). Tiene 23 m de alto y se extiende 65 metros dentro del acantilado. Tiene una forma de “s”, que esconde desde la entrada su verdadera profundidad. Debido a su forma tiene una acústica fabulosa. La fama de su eco es tan importante que se considera sin valor un viaje a Siracusa si el viajero siciliano o extranjero, no va a sentirlo. Nota de un escritor. La Oreja de Dionisio Esto y más es Siracusa, un ciudad donde el espíritu de la Magna Grecia se funde con un universo mágico de leyendas y con la brisa marina del Mediterráneo, creando su atmósfera única. Historia Fue una colonia corintia y segunda colonia griega establecida en la isla, la ciudad fue consagrada a Artemisa (uno de sus sobrenombres era Ortigia). Fue la ciudad donde nació y murió Arquímedes, ingeniero y matemático. En su período de máximo esplendor, Siracusa fue dominada por una serie de tiranos, interrumpida por períodos mínimos de gobierno democrático y oligárquico, hasta que en 212 a. C. fue conquistada por los romanos tras un célebre asedio, con lo cual se convirtió en la sede del poder romano en Sicilia.
  14. 14. 14 Tras varios siglos de enfrentamientos contra Cartago, se alió con Roma en la primera guerra púnica, bajo el gobierno de Hierón II. Sin embargo, a la muerte de Hierón II, y en el marco de las segunda guerra púnica, la ciudad- estado cambió su política de alianzas, apoyando a Cartago. Este apoyo le valió el ataque de las fuerzas romanas, que tras un largo asedio (en el que Arquímedes defendió su ciudad natal con sus ingenios), consiguieron tomar la ciudad en 212 a. C. Siracusa fue incorporada a la provincia romana de Sicilia y quedó como municipio ordinario. Fue la residencia habitual de los pretores de Sicilia. Cicerón la menciona como "la más grande de las ciudades griegas y la más bella de todas las ciudades". A la caída del Imperio romano pronto pasó a los ostrogodos con el resto de la isla hasta que Belisario la recuperó en 535, y permaneció en manos bizantinas hasta el siglo IX cuando pasó a manos de los árabes. Excepto Tauromenio, Siracusa fue la última ciudad en ser ocupada por los árabes, que entraron allí en 878 después de un asedio de 9 meses. Los habitantes fueron asesinados, las fortificaciones destruidas y la ciudad incendiada. En el siglo VI a. C. gobernaba la oligarquía dirigida por los gamori o geomori, supuestos descendientes de los colonos originales. Conservaron el poder hasta el 486 a. C. cuando estalló una revuelta democrática y los gamori se retiraron a Casmena. La revuelta llevó después a una nueva revuelta; el tirano de Gela Hipócrates de Gela derrotó a los siracusanos en una gran batalla en el río Heloros. En el 415 a. C. se produjo la expedición ateniense a la isla. Los atenienses llevaron a cabo un ataque a Siracusa y obtuvieron una victoria en el puerto grande, pero después Nicias no reemprendió el avance y se retiró a pasar el invierno en Catania. La primavera siguiente (414 a. C.) los atenienses desembarcaron en León, al norte de la ciudad, donde establecieron su base. Pocos años después aparecieron los cartagineses que venían en ayuda de Segesta atacada por Selinunte. Selinunte e Hímera fueron destruidas (410 a. C.) y en una segunda expedición lo fue Agrigento (406 a. C.). Los cartagineses esperaban ahora hacerse los amos de toda la isla. Un joven de
  15. 15. 15 Siracusa, Dionisio, después llamado el Viejo, aprovechó la alarma y se hizo con la tiranía (405 a. C.). Dionisio I gobernó 38 años (405-367 a. C.). Bajo Dionisio, la isla Ortigia se convirtió en una gran fortaleza, dentro de la cual había una acrópolis en el interior de la zona conocida por Pentápila, donde fijó su residencia. Dionisio, Tirano de Siracusa En 1038, el general bizantino Jorge Maniaces reconquistó Siracusa. En 1060, Roberto Guiscardo, el normando comenzó la conquista de Sicilia por su cuenta y la ocupó en 1085, tras un largo verano de asedio por Roger I de Sicilia. . En el siglo XIII, los siracusanos recibieron privilegios por parte de los príncipes aragoneses en recompensa por su apoyo contra los angevinos, que llevó a su derrota en 1298. Bajo el reinado de la Dinastía de Trinacria originaria de la Casa de Aragón, que se inició con Federico III, se la denominaba Saragossa de Sicília (Zaragoza de Sicilia, literalmente). La ciudad en los siguientes siglos fue golpeada por dos terremotos en 1542 y 1693 que la arruinaron. En el siglo XVII, la destrucción cambió la apariencia de Siracusa, con reconstrucciones con las líneas típicas del barroco siciliano. En 1837 hubo una revuelta contra el gobierno Borbón. El castigo fue el cambio de la capital de la provincia a Noto, pero los disturbios no fueron totalmente sofocados, cuando los siracusanos tomaron parte en la revolución de 1848.
  16. 16. 16 ETNA Y TAORMINA El Etna es un volcán activo en la costa este de Sicilia, entre las provincias de Mesina y Catania. Tiene alrededor de 3.322 metros de altura, aunque esta varía debido a las constantes erupciones. La montaña es hoy en día 21,6 metros menor que en 1865. Es el volcán activo con mayor altura de la placa Euroasiática. En la mitología griega, el Etna era el volcán en cuyo interior se situaban las fraguas de Hefesto, que trabajaba en compañía de cíclopes y gigantes. El monstruoso Tifón yacía debajo de esta montaña, lo que causaba frecuentes terremotos y erupciones de humo y lava. Su nombre derivaba de la ninfa Etna, hija del gigante Briareo y de Cimopolia, o de Urano y Gea, que se convirtió en la deidad de este famoso volcán. Por ello, fue la juez que resolvió la disputa sobre la posesión de Sicilia entre Deméter y Hefesto. La actividad volcánica del Etna comenzó hace aproximadamente medio millón de años cuando la humanidad apenas estaba dando sus primeros pasos, con erupciones bajo la superficie marina, costa afuera de Sicilia. El vulcanismo empezó hace 300.000 años hacia el suroeste de la cumbre actual, antes de que la actividad se moviera hacia el centro actual hace unos 170.000 años. La erupciones de ese momento comenzaron a construir el edificio volcánico principal, formando un estratovolcán en erupciones efusivas y eruptivas alternadas. Desde hace 35.000 a 15.000 años el Etna experimentó algunas erupciones altamente explosivas, generando algunos flujos piroclásticos importantes que dejaron extensos depósitos de ignimbrita. La ceniza de estas erupciones se ha encontrado en lugares tan alejados como Roma, a 800 km al norte. Taormina es sin lugar a dudas una de las joyas sicilianas. Emplazada a doscientos metros de altura, sobre el Monte Tauros, una espléndida terraza natural, Taormina, la antigua colonia Tauromerion, fundada por colonos huidos de la saqueada Naxos en el 403 a. C, fue, arrasada por Siracusa, enaltecida por los romanos, y capital de la isla por un periodo breve de la Sicilia bizantina.
  17. 17. 17 Desde su toma por los normandos en 1078 hasta el siglo XVIII, no pasó de ser un apacible pueblo de costa. A partir del 1700, escritores alemanes e ingleses como Bartlett y Goethe que emprendían circuitos de inspiración por Europa, pararon por Taormina. Teatro de Taormina Cuna de los descansos de algunos de los escritores más importantes del siglo XX como Truman Capote, Tenessee Williams, Thomas Mann o Cocteau entre otros. Sin embargo, tales son los placeres visuales que nos puede ofrecer la ciudad que es imprescindible visitarla. Cabe destacar sobre manera el Teatro griego cuya importancia se evidencia en el posterior uso que continuaron los romanos. Pero no es la única joya, Taormina no sería nada sin los adornos naturales que engrandecen el teatro; la panorámica de la bahía de Naxos y el Etna al fondo hacen del Teatro de Taormina una de las postales más recurrentes de nuestra visita a Sicilia. Paseando por las calles de Taormina, encontraremos reminiscencias de la ocupación de la corona de Aragón, como los detalles del palacio Corvaja o el Ciampoli de estilo gótico catalán, o calles floridas de corte medieval, sin obviar la catedral de Taormina, (Il Duomo de San Nicolo), la villa comunale con sus jardines, o el palacio de los Duques de San Stefano, uno de los mejores ejemplos de arquitectura normanda de la isla. Palacio Ciampoli de Taormina
  18. 18. 18 Taormina: Un mar turquesa que decora tragedias griegas La ciudad fue fundada por los griegos en el 736 a. C., con el nombre de Naxos. CATANIA Bajo la atenta mirada del Volcán Etna, Catania ha sabido a lo largo de su historia adaptar su figura a los sucesivos desastres naturales que han moldeado la arquitectura de la ciudad. Siete veces arrasada por las erupciones volcánicas del Etna, y por terremotos desoladores, las últimas más catastróficas en los años 1169 y de 1693 obligaron a reconstruir Catania prácticamente desde cero. En el año 2002, la Unesco declaró a Catania como patrimonio histórico de la humanidad y actualmente muchos de sus monumentos están siendo restaurados para llevarlos a su antiguo esplendor. Su origen se remonta al 730 a.C. cuando llegaron los griegos por primera vez y fueron ellos quienes que marcaron el inicio de una larga cadena de invasiones y conquistas. El Barroco de Catania Más adelante vendrían a Catania normandos, bizantinos, árabes y españoles, para apoderarse de estas tierras dejando a su paso huellas que todavía se mantienen en la memoria colectiva y que abrieron el camino para el encuentro de diferentes culturas que se amalgamaron hasta consolidar la idiosincrasia catanesa. Sede de la primera universidad de Sicilia, fundada en 1434 por Alfonso V de Aragón, Catania desprende una intensa tradición intelectual, con círculos culturales que promueven los estudios universitarios desde todos los ámbitos. Catania ha sido ciudad griega, romana, bizantina, árabe, normanda, borbónica, sueva, angevina, aragonesa, española y por supuesto italiana: por lo tanto su historia es una amalgama de todas las civilizaciones que han dejado una impronta profunda en Sicilia. Catania (antigua Katane) fue fundada en lo alto de una colina por los griegos en el año 729 a. C. En el año 476 a.C. Sin embargo, Catania volvió a ser conquistada en el 263, cuando fue declarada colonia romana. De esa época
  19. 19. 19 conserva algunos de sus mejores monumentos como el anfiteatro (pese a que su origen puede ser griego), el teatro, restos del foro, cuatro termas o el odeón. Tras las invasiones bárbaras Bizancio dominó la ciudad, si que podamos constatar con vestigios físicos dicho periodo. Con posterioridad los árabes fomentarán el desarrollo de nuevas técnicas agrícolas y cultivos exportados a Sicilia, convirtiendo Catania en un gran centro económico en la isla sobre el que el emir de Catania catalizará su poder político. Durante la dominación normanda se llevan a cabo reformas que realzan las actividades culturales de la isla, así como se produce el inicio de la construcción de la catedral y el reparto de tierras entre las órdenes religiosas. Bajo la dominación sueva la ciudad era considerada un importante punto estratégico y Federico II, que cultivaba el sueño de portar el centro del Imperio al corazón del Mediterráneo, es quien hace construir el Castillo Ursino. Ya en época del reinado aragonés, el rey Alfonso, en cambio, escoge Catania para fundar la primera Universidad de Estudios de Sicilia (entre las primeras de Italia) en el 1434, la cual será un punto de referencia de la cultura de aquel tiempo. Norma de Vincenzo Bellini Durante el siglo XIX se asiste a un progreso en el desarrollo cultural de Catania, sea a nivel mundano como a nivel literario, musical y teatral. Cabe destacar la obra de su hijo predilecto, Vincenzo Bellini, autor de la ópera Norma y uno de los compositores más admirados de Italia. PIAZZA ARMERINA (VILLA DE ROMANA CASALE) Piazza Armerina, espléndida ciudad artística, en pleno corazón de Sicilia, puede presumir de una larga serie de monumentos que narran un glorioso pasado. La joya de la ciudad es la Villa Romana del Casale, que se remonta a finales del siglo IV a.C. y perteneciente a una poderosa familia romana. La espléndida villa imperial que surge en la provincia de Enna, en el corazón romano de Sicilia es una magnífica morada rural, cuyo atractivo se debe
  20. 20. 20 principalmente a sus maravillosos mosaicos, considerados entre los más bellos y mejor conservados en su género. Frutos de un meticuloso trabajo hecho de imágenes nítidas y emocionantes, embellecen significativamente los restos de la fastuosa residencia incluida en 1997 en la Lista de Tesoros Mundiales de la UNESCO. La Villa Romana del Casale, de Piazza Armerina, por su belleza y la excepcional riqueza de elementos arquitectónicos y decorativos, puede ser considerada uno de los ejemplos más significativos de palacio de representación. Fechada entre el 320 y el 350 d.C la Villa habría pertenecido a un exponente de la aristocracia senatorial romana, probablemente un gobernador de Roma (Præfectus Urbi); según otros estudiosos fue, en cambio, construida y ampliada por un altísimo funcionario imperial, identificado como Massimo Erculeo, un tetrarca de Diocleciano. Una importante campaña de labores de excavación que tuvo lugar a mediados del siglo XX sacó a la luz 3500 metros cuadrados de pavimentación de mosaicos figurativos y geométricos, además de columnas, estatuas, capiteles y monedas. El estilo de vida del propietario de la casa, del que deriva también esta decoración de mosaicos tanto en el suelo como en los muros, se manifiesta, con riqueza y elocuencia en todos los ambientes de la casa, mostrando evidentes influencias estilísticas del arte africano, que han llevado a pensar en la presencia de maestros africanos entre los trabajadores. En los mosaicos de distinguen diferentes estilos y ciclos narrativos: uno dedicado a la mitología y a los poemas homéricos y otro que hace referencia a la naturaleza y a la vida cotidiana de la aristocracia romana.
  21. 21. 21 Los restos hallados de la villa han sido divididos en cuatro zonas: el acceso monumental con patio de planta en forma de herradura; el cuerpo central de la villa, construido en torno a un patio con jardín; una gran sala con tres ábsides (trícora) precedida de una columnata ovoidal en torno a la cual surgen distintos vanos y el complejo termal. En diciembre del 2012 se han terminado los trabajos de restauración que durante años se han ocupado de los mosaicos y de las pinturas de los muros. Son numerosos los ambientes que hoy se pueden visitar: la zona de las termas, el patio porticado de ingreso y el arco conmemorativo, el vestíbulo y el porticado del peristilo; los espacios dedicados al servicio, como la habitación de la “Pequeña Caza” y el corredor de la “Gran Caza” así como las habitaciones de las “Palestrite”, los apartamentos de la zona sur con el mosaico de Ulises y Polifemo y la sala de Amor y Psique, así como los apartamentos en el lado sur con el mosaico que presenta el mito de Arión y la habitación de Eros y Pan, el Triclinio, el pórtico y la Basílica. VALLE DE LOS TEMPLOS Y AGRIGENTO Excepcional testimonio histórico de la Magna Grecia, la zona arqueológica de Agrigento, en Sicilia, ha sido incluida en 1997 dentro de la Lista de Tesoros del Mundo de la UNESCO. Los restos de la ciudad helenística y posteriormente púnica-romana, los imponentes templos dóricos -casi intactos-, las ágoras, las necrópolis paganas y cristianas y la densa red de acueductos subterráneos, constituyen la riqueza de un lugar que se extiende a lo largo de 1300 hectáreas y que cuenta una historia milenaria iniciada en el siglo VI a.C. con la fundación de la antigua colonia griega de Acragas.
  22. 22. 22 Articulada sobre terrazas en lo alto de un altiplano con una distribución urbanística a damero, Acragas fue una de las más importantes y grandes ciudades griegas del Mediterráneo. Rodeada, a finales del siglo VI a.C. por una imponente muralla defensiva con nueve puertas, la colonia conoció un período de gran expansión en el siglo V a.C. , durante el reinado del tirano Terón, y continuó con la instauración de la democracia. En este período se edificaron los templos dóricos de la colina meridional que tenían como límite sur el altiplano sobre el que se situaba la ciudad. Escenario de la contienda entre cartagineses y romanos por el dominio del Mediterráneo, la ciudad cayó progresivamente en decadencia hasta que, conquistada por los romanos, fue denominada como “Agrigentum”. Auténtico corazón de la zona arqueológica de Agrigento, la zona de los templos es un lugar único. El Templo de Zeus o Júpiter Olímpico, del que nos han llegado sólo la base y el altar principal, era uno de los mayores templos griegos de la Antigüedad. El más antiguo templo de Agrigento es el de Hércules, mientras que el mejor conservado es el Templo de la Concordia, probablemente el más impresionante templo dórico que ha llegado hasta nuestros días después del Partenón de Atenas. El edificio se transformó en iglesia cristiana, como nos indica las tumbas excavadas en el pavimento.
  23. 23. 23 Antiguo altar griego Contemporáneo del Templo de la Concordia es el Templo de Hera Lacinia o Juno, muy dañado por un incendio a finales del siglo V a.C. Hay que visitar también el Templo de los Dioscuros, el Santuario dedicado a las divinidades ctónicas o “de la tierra” Démeter y Perséfone - un culto muy popular entre las mujeres de la zona-, El de Hefesto o Vulcano, separado del precedente por una piscina alimentada por un antiguo acueducto, el Templo de Isis, de época augustea-tiberiana tardía, el templo de Démeter, unido a la Rupe Atenea, la antigua acrópolis de la ciudad, el Santuario de Asclepios o Esculapio, dios griego de la medicina, centro de ritos terapeúticos y el de Atenea, hoy parte de la iglesia de Santa María de los Griegos. No hay que dejar de visitar la zona del ágora de época griega y romana, estructurada en varias alturas y centro de la vida pública, la “Sala del Consejo” o “Bouleuterion” en la parte norte del Poggetto de San Nicolás y el Gymnasium, antiguo lugar de actividades deportivas, educativas y recreativas. El Gran Telamón del Templo de Zeus
  24. 24. 24 El Valle de los Templos cuenta con una rica zona de necrópolis griegas, romanas y paleocristianas, en las afueras de la ciudad antigua, y la Tumba de Terón, llamada así por un error de atribución popular, y que no tiene nada que ver con el antiguo tirano helénico de Acragas. Olvidemos por un momento el mundo griego para bucear en el mundo literario más actual Estando en Agrigento no podemos olvidar que este lugar fue donde nació el escritor Luigi Pirandello y donde aún se conserva su vivienda. Luigi Pirandello, nació el 28 de junio de 1867 en Agrigento, Sicilia. Hijo de un propietario de minas y profesor de literatura, cursó estudios en las universidades de Roma y Bonn. Trabajó entre 1897 y 1921, como profesor de literatura italiana en la Escuela Normal Femenina de Roma. Heredero de Ibsen y del verismo italiano, precursor del existencialismo y del teatro del absurdo, fue director del Teatro d'Arte de Roma y de los teatros oficiales de Turín y Milán. Escribió sus primeras obras en dialecto siciliano. Se lanzó a la fama mundial tras la publicación en 1921 de Seis personajes en busca de autor. Sus dramas de la madurez, El placer de ser honrado (1917), Así es si así os parece (1917), Enrique IV (1922) y Esta noche se improvisa (1930) entre otros, reflejan un escepticismo radical y se sumergen en el problema de la identidad, de la inaprensible realidad y de la locura. Sus personajes encuentran la realidad por sí mismos y, al hacerlo, descubren que ellos mismos son fenómenos inestables e inexplicables. Fue un importante innovador de la técnica escénica y usó libremente la fantasía, liberando al teatro contemporáneo de las convenciones que lo regían. Autor también de narraciones breves que fueron reunidas bajo el título general Cuentos para un año (1933) y la novela La excluida (1901).
  25. 25. 25 Fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1934. Se casó con una mujer elegida por su familia con la que tuvo tres hijos y que enloqueció de celos por las amistades femeninas que el marido conquistaba en la universidad y en las clases de teatro. Simpatizante de Mussolini y del fascismo, al que se adhirió, según algunos, con escasa y conflictiva convicción. Luigi Pirandello murió el 10 de diciembre de 1936, en Roma. MARSALA Ciudad que se caracteriza por la calidad y fama de sus vinos y como no, como buen maridaje, platos típicos de la zona como el pollo o los escalopes a la Marsala. Podría parecer que abandonamos el mundo greco romano, tan solo nos tomamos un descanso en nuestra ruta, El nombre de Marsala nos es conocido, bien por las aventuras del desembarco de Garibaldi en Sicilia, o bien por sus renombrados vinos. Sin embargo el viajero poco conoce de este antiguo asentamiento fenicio formado por los supervivientes de la colonia de Mozia, destruida por Dionisio de Siracusa en el 397 a.C. Dicen que Marsala fue la ciudad fenicia más importante con una muralla de seis metros que rodeaba la ciudad y horadada por un sinfín de subterráneos que permitían la huida en caso de asedio. Dicho asedio se produjo por parte de los romanos quienes no fueron capaces de tomarla hasta que diez años de agotamiento hicieron que Marsala pasara a sus manos. Bajo su dominio, Marsala fue un importante enclave del Mediterráneo, dada su posición estratégica mirando a África. Reconvertida en ciudad árabe (Marsa Allah), fue reforzada por los normandos, y secularizada por los aragoneses a cuya época pertenecen muchas de sus iglesias.
  26. 26. 26 Carlos V tomó la decisión de cerrar la ciudad al mar, para evitar los ataques corsarios, llevando a la ciudad al declive económico. El casi siempre presente sol anima a comprar un pedazo de queso, abrir un buen vino, y comer cual Lazarillo de Tormes en la tranquila Marsala. Cerca de Marsala, se encuentran las salinas con su color rosáceo característicos y que nos invitan a conocer su historia: De origen fenicio, el geógrafo árabe al-Idrīsī documenta la presencia de las salinas ya en el periodo de la dominación normanda en Sicilia. Debajo el reino de Federico de Svevia fue instituido el monopolio de Estado sobre la producción de las sal, que se continua también durante la dominación angioina. Fueron en seguida los aragoneses a quien se debe la vuelta a la propiedad privada, pero fue bajo la corona española que la actividad de producción de sal alcanzó su auge transformando el puerto de Taladros en el más importante centro europeo de comercio del precioso elemento.
  27. 27. 27 Desde 1861 con la Unidad de Italia, estas salinas no fueron nacionalizadas. Después la Primera Guerra Mundial con la competencia de las salinas industrializadas de Cagliari empezó la decadencia de las salinas trapanesas, acentuado por el estallido de la Segunda Guerra Mundial y de la competencia extranjera con la sal gema. Muchas de las salinas fueron abandonadas. Quedan los característicos molinos de viento, utilizados en aquel tiempo, para una doble función: algunos para la molienda de la sal, otros para el bombeo del agua salada de una bañera a otra. ERICE Sobre el Monte San Giuliano, a 751 m de altura surge Erice, cuyo nombre deriva del sículo-itálico Eryx, que significa ‘Monte’. El panorama que se obtiene desde la ciudad es sin duda uno de los más bellos de Sicilia, con vistas de las salinas de Trapani y las islas Egadi al fondo. Erice está habitada desde el Paleolítico Superior, reúne muchos rasgos sicilianos, como un urbanismo normando, la organización árabe de la vivienda en torno al patio y un amplio abanico de dulces. En Erice se vive el Medievo respetado, sus calles empedradas llevan la historia manchada en las piedras de sus empinadas cuestas. Si la niebla lo permite, y los ojos se esfuerzan, la vista desde lo alto de Erice, permitirá alcanzar Túnez o el Etna. Erice ha sido desde tiempos inmemoriales lugar de culto y advocación a las divinidades clásicas. Incluso hoy en día sus numerosas iglesias confieren a Erice del halo de misticismo que desprendió antaño. Precisamente el punto más alto de Erice, donde se alza el castillo, fue lugar de culto y veneración -en todo el Mundo clásico y el Mediterráneo Occidental-, de las diosas del amor y la fertilidad, Astarté para los fenicios, Afrodita para los griegos y Venus para los romanos.
  28. 28. 28 Astarté Además la existencia de un templo de origen incierto, cuyas sacerdotisas se prostituían con los peregrinos como ofrenda sacra que se veía recompensada con donaciones cuantiosas al templo explica que el binomio religión economía se prolongase en el tiempo. Virgilio ya cita a Erice en la Eneida, y la mitología dice que Dedalo aterrizó aquí. Lo único constatable es que los Elimos, un pueblo rodeado de incógnitas, que también habitó Segesta, lo pobló desde el siglo XV al VIII a.C. Con suma probabilidad fue este pueblo el que introdujo el culto a la fertilidad que luego fenicios, cartagineses, griegos y romanos perpetuaron o incluso lo hicieron propio, como estos últimos, que construyeron templos en su honor en la propia Roma. Fue ciudadela árabe. En la época normanda, en concreto a partir de 1167, cuando tras la conquista del conde Ruggerio, adquiere el dibujo urbano de callejuelas sobre el que posteriormente se fueron edificando palacios, murallas, iglesias, puertas, etc. y el resto de elementos que perviven en el trazado que hoy admiramos, donde los estilos góticos, barrocos y renacentistas se suceden.
  29. 29. 29 Las estrecheces de algunas calles se deben a motivos defensivos, y también para mitigar el fuerte viento que seguimos notando hoy cuando de una calle a otra notamos el brusco cambio de temperatura. SEGESTA No podemos viajar a través de Sicilia sin pasar por Segesta, un lugar mágico y emblemático donde los Cíclopes y los Dioses bajaron a la tierra para dejar su impronta en este lugar aislado y donde poder descansar y mezclarse con los humanos. Según Virgilio, Segesta fue fundada conjuntamente entre el rey de aquel territorio, Acestes, (que era hijo del río local Criniso y de una mujer dardania) y el pueblo de Eneas que deseaba ser gobernado por Acestes. Segesta (Egesta) era una de las ciudades principales del pueblo élimo, una de las tres poblaciones indígenas de Sicilia. Entre las tradiciones de los griegos se decía que había sido fundada por fugitivos de Troya y otra historia decía que fue fundada por los focences. Tucídides menciona los habitantes como bárbaros y se sabe que no eran sicanos ni había habido una colonia griega. La población de Segesta se iba mezclando entre los élimos y los griegos jónicos, aunque cada vez cogía más fuerza la helenización con características externas de la vida griega. La primera noticia histórica es un conflicto con Selinunte el 580 a. C., en que obtuvo la victoria gracias a los emigrantes de Rodas Los cartagineses desembarcaron en Lilibea y atacaron a Selinunte que fue destruida. Segesta quedó como una ciudad aliada dependiente de Cartago y fue fiel a la alianza hasta el 397 a. C. cuando la expedición de Dionisio el Viejo de Siracusa al oeste de Sicilia y el asedio de Motia, puso en serias dificultades a los cartagineses. Segesta fue asedida por Dioniso después de la conquista de Motia, pero la ciudad resistió hasta la llegada de refuerzos cartagineses que obligó a Dioniso a retirarse. La ciudad fue muy bien tratada por Roma por ser su primera aliada en la isla y por la mítica descendencia troyana de sus habitantes. Fue declarada ciudad libre e inmune después de la destrucción de Cartago en la tercera guerra púnica, Escipión el Africano devolvió a la ciudad la estatua de Diana que los cartagineses se habían llevado el 273 a. C. La ciudad recibió la ciudadanía latina y entró en decadencia bajo el imperio. Fue destruida por los vándalos. Pero fue restaurada y acabó desapareciendo en el siglo IX por los ataques sarracenos.
  30. 30. 30 El templo dórico (inacabado) períptero (rodeado de columnas) y con seis columnas en el frente, de Segesta (de finales del siglo V a. C.) está construido en una cima. Es uno de los templos griegos mejor conservados. Seguramente por varias causas a la vez: por su aislamiento en lo alto de un cerro, sin tentaciones de utilizarlo para materiales de construcción locales, y porque nunca ha sido profanado debido a que no se había completado. Nunca se le puso tejado, y sus columnas permanecen en bruto, esperando ser estriadas. Fue construido por la gente de Elimia, probablemente alrededor de 430- 420 a. C., pero nunca se acabó. Es un templo dórico de un tipo períptero con columnas de 6×14 sobre una base 21×56. La estructura del templo está intacta con el tímpano en su lugar. Las columnas no son estriadas, los tabuladores utilizados para levantar los bloques están todavía presentes en la base, y no hay ninguna traza de una nave o un techo. El templo de Segesta es, en su construcción, estilo, y medida, un producto propio de finales del siglo V a. C., excepto por su estado inacabado y su notable estado de conservación que le hace uno de los templos arcaicos que sobreviven más importantes del mundo. PALERMO Capital de Sicilia, es una joya cubierta del polvo de la historia, de las desgracias que han reportado los desastres naturales en forma de terremotos, y del lastre que han provocado la especulación inmobiliaria, la miseria y el paro o los crímenes de la mafia. Al final si obviamos estos apuntes que no explican la totalidad de la realidad palermitana, nos encontraremos con una asombrosa ciudad, repleta de piedras con historia, una amalgama de retales que forman el gran “puzle” de estrellas que brillan en Palermo.
  31. 31. 31 La llanura de Palermo y las montañas que la rodean están habitadas desde época prehistórica. Restos de esta presencia son las pinturas rupestres que se encuentran en la cueva de Addaura, en el monte Pellegrino, situadas al norte de la ciudad y que estuvieron habitadas durante el Paleolítico y el Mesolítico. Palermo fue fundada hacia el siglo VIII a. C., en un puerto natural, por los fenicios con el nombre de Ziz («flor») y más tarde pasó a los cartagineses. Los primeros asentamientos y fundaciones fueron transformados en una ciudad a la que fue dado el nombre de Mabbonath que en fenicio significa «alojamientos», es decir, ciudad habitada. Pronto se convirtió en la más importante del llamado triángulo fenicio, comprendiendo Motia y Solunte, del que habla Tucídides. Entre los siglo VIII y VI a. C. los griegos colonizaron Sicilia, le dieron el nombre de Panormo, 'puerto fluvial' Mantuvieron el comercio con los cartagineses, es decir, con el pueblo descendiente de los fenicios, que fundaron un reino en las costas africanas. Durante la primera guerra púnica fue un importante bastión de Cartago. En el año 254 a. C. los romanos conquistaron Palermo y debieron defenderla de las numerosas tentativas de reconquista de los cartagineses en el 251 a. C. Tras la caída del Imperio romano, cuando los vándalos fundaron su imperio en 439, con la actual Túnez como centro y Cartago como capital, invadieron varias veces Sicilia hasta que consiguieron anexionarse Palermo definitivamente. Posteriormente fue recuperada por los bizantinos, que la mantuvieron en su poder durante tres siglos. Los árabes fueron ocupando la isla durante los siglos IX y X. Palermo fue conquistada en el 831 después de un largo asedio, convirtiéndose en la capital del emirato de Sicilia, que se encontraba nominalmente bajo el poder aglabí. En Palermo se establecieron principalmente musulmanes de origen árabe, a diferencia de otras zonas de Sicilia donde los bereberes formaron mayorías. Los normandos dirigidos por Roger de Altavilla y su hermano Roberto Guiscardo comenzaron en 1061, bajo la aquiescencia papal, la conquista de Sicilia.
  32. 32. 32 En 1265 el Papa nombra a Carlos de Anjou rey de Sicilia, éste instaura un régimen represivo y traslada la capitalidad desde Palermo a Nápoles, con lo que la ciudad entra en un periodo de decadencia. En 1282 el pueblo de Palermo se rebeló contra los normandos, en las llamadas Vísperas sicilianas, que dan lugar a la expulsión de Carlos y al comienzo de la influencia aragonesa sobre la isla. Mapa de los territorios poseídos por la Corona de Aragón. La ciudad fue ocupada por aragoneses, austríacos y españoles. Bajo el dominio español, la población pasó de 30.000 a mitad del siglo XV a 135.000 habitantes en vísperas de la Peste Negra de 1656. En los siglos XVI y XVII, se construyeron en Palermo numerosos monumentos de estilo barroco, muchos de los cuales permanecen intactos en nuestros días. Los Borbones unificaron Sicilia con el Reino de Nápoles en 1734; Palermo se convirtió entonces en una simple villa de provincia, ya que la corte real se trasladó a Nápoles. La ciudad y sus palacios cayeron en desuso. El 12 de enero de 1848, Palermo fue escenario de los primeros movimientos revolucionarios de Europa. Tenemos algunos personajes nacidos en Palermo y que tuvieron que ver con la historia de la España más reciente: Federico Gravina (Museo Naval ) Francesco Sabatini (por Goya)
  33. 33. 33 MONREALE Decir Monreale, es decir su Catedral. Población cercana a Palermo y situada en la llamada Cuenca de Oro (Conca D’Oro) situada en una verde llanura. La Catedral, obra maestra de la arquitectura de estilo árabe-normando del siglo XII, erigida en 1174 por voluntad del rey normando Guillermo II. En julio de 2015, el conjunto «Palermo árabe-normando y las catedrales de Cefalú y Monreale» fue incluido en la lista del patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La Catedral de Monreale es uno de los monumentos más impresionantes, no solo de Sicilia, sino de toda Europa. A menudo esta fantástica iglesia es llamada, y no sin razón, “El templo más bonito del mundo”. Al visitar este icónico edificio, comprenderá porqué es uno de los monumentos más visitados de Sicilia. La catedral fue construida por el rey Guillermo II de Normandía, según se dice, debido a un sueño que tuvo. Y lo cierto es que la catedral parece un sueño de arquitectura, arte y belleza; una construcción onírica que solo puede describirse como espectacular. En el exterior vale la pena detenerse para admirar su arquitectura normanda- bizantina. Las puertas de bronce, divididas en paneles que están decoradas con escenas bíblicas, son uno de los grandes atractivos de la Catedral de Monreale. El portón es obra de Buonano de Pisa, que también diseño las puertas de la catedral de su ciudad natal. Una vez en el interior quedará cegado por la luminosidad del oro que parece recubrir toda la catedral. Sin duda, este es su elemento más característico, y no es para menos. Hasta 2.200 kilos de este metal precioso están repartidos por las paredes y el techo de este impresionante templo. No se pierda el Pantocrátor del ábside, que se ha convertido en uno de los símbolos del arte siciliano. Los mosaicos repartidos por los muros de la catedral son todo un espectáculo. Narran distintas escenas de las Escrituras y lo hacen usando un arte tan exquisito como efectivo. Si lee estas historias en el sentido de las agujas del reloj, comenzando desde el ábside, verá que están ordenadas
  34. 34. 34 cronológicamente, tal como aparecen en la Biblia. En el lado izquierdo –según se mira desde el Altar Mayor- está plasmado el Antiguo Testamento, con especial dedicación al Génesis; a la diestra, en el lado del Evangelio, el Nuevo Testamento con escenas de la vida de Cristo. El claustro anexo a la catedral es otra de las maravillas de Monreale que no puede perderse. Este patio está decorado con centenares de columnas ricamente decoradas. En las figuras esculpidas en sus capiteles encontrará numerosas muestras de iconografía cristiana, pero también elementos paganos y mitológicos. Cada pilar tiene una historia que contar, y recorrer este romántico claustro, oyendo los cuentos que estas columnas le narran, es una delicia. Los arcos del claustro mezclan con gran armonía elementos del románico con una fuerte inspiración árabe, lo que le hará trasladarse hasta la Edad Media siciliana y su mezcla de culturas y religiones. Sin duda, el claustro de la catedral de Monreale es uno de los tesoros de la isla italiana que no puede perderse. ¡Nada mas¡ Tan solo desear que esta lectura nos aporte algo más de conocimiento sobre esta tierra llena de luz y cultura, de contrastes y peculiaridades. Encrucijada entre África y Europa y parada y fonda de todos los pueblos que han pasado por ella dejando su impronta.

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