Los silencios de la   Santa Misa
«Los Evangelios muestran cómo con frecuencia Jesús, sobre todo en las decisiones decisivas, se retiraba completamente solo...
«Un aspecto que es preciso cultivar con más esmero en nuestras comunidades es la experiencia del silencio. Resulta necesar...
«Nos damos cuenta, cada vez con mayor claridad, de que también el silencio forma parte de la liturgia. Al Dios que habla, ...
«Debe guardarse también, en el momento en que corresponde, como parte de la celebración, un sagrado silencio. Sin embargo,...
Preparación para la Misa• «No se puede esperar una participación activa en la  liturgia eucarística cuando se asiste super...
I. Ritos iniciales• «Los ritos que preceden a la Liturgia de la  Palabra (…) tienen el carácter de exordio, de  introducci...
1. Acto Penitencial• Invitación a reconocer los  propios pecados• Breve pausa de silencio  (OM 4)• Confesión de las culpas...
2. Oración Colecta• “Oremos”• «Todos, juntamente con el  sacerdote, guardan un  momento de silencio para  hacerse conscien...
II. Liturgia de la Palabra• «Cuando se leen las sagradas Escrituras en la Iglesia,  Dios mismo habla a su pueblo, y Cristo...
«En la ya mencionada exhortación Verbum Domini recordé la necesidad de educarnos en el valor del silencio: "Redescubrir el...
«Las oraciones que el sacerdote hace en silencio le invitan a  personalizar su tarea, a entregarse al Señor, también con s...
3. Antes de la Liturgia de la Palabra• Opcional (OGMR 56)4. Después de cada lectura• Proclamación de la lectura• Aclamació...
III. Liturgia eucarística: Ofertorio• «Aunque los fieles ya no traigan, de los suyos, el pan y el  vino destinados para la...
«También la preparación de las ofrendas se presenta, a veces,  como un momento de silencio. Es algo muy sensato y fecundo ...
IV. Liturgia eucarística: Anáfora• «El sacerdote invita al pueblo a elevar los corazones  hacia el Señor, en oración y en ...
«Quien personalmente haya sido testigo de esa unidad de la Iglesia en el silencio de la plegaria eucarística, ha experimen...
«Este silencio [después de la consagración, durante la elevación  de las especies consagradas] nos invita a dirigir la mir...
6. Plegaria Eucarística• Canon Romano:  • Memento de vivos (OM 85)  • Memento de difuntos (OM    95)• Pueblo escucha y aco...
V. Liturgia eucarística: Comunión• «El sacerdote se prepara para recibir  fructuosamente el Cuerpo y la Sangre de  Cristo ...
«A la comunión le preceden dos oraciones muy bellas y profundas (…) Aun cuando ahora sólo se rece una de las dos, el sacer...
«(…) el silencio después de la Comunión: es, de hecho, el momento para un diálogo íntimo con el Señor, que se nos ha dado ...
7. Preparación para la Comunión• Pueblo se prepara orando en silencio (OGMR 84)• El sacerdote reza oraciones en secreto (O...
De la forma extraordinaria:• El rito de comunión del Missale Romanum de  1962 dice que cuando el sacerdote comulga con  el...
Después de la celebración• «El amor a Cristo, que se ofrece por nosotros, nos impulsa a  saber encontrar, acabada la Misa,...
1. Acto penitencial [obligatorio]2. Oración Colecta [obligatorio]3. Antes de la Liturgia de la Palabra [opcional]4. Despué...
Abreviaturas• OGMR = “Ordenación General del Misal  Romano” (2002)• OM = “Ordo Missae” (2002)• SCar = “Exhortación apostól...
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La importancia del silencio en la liturgia, los momentos de silencio en la Santa Misa y su significado, algunos consejos para el ars celebrandi

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  • ....es tan importante vivir...sentir...amar... la Santa Misa. Lamentablemente si hoy en día no te sientas en primera banca....EL SILENCIO NO EXISTE...!!!!! ¿Como podemos oír lo que Dios* nos quiere decir???....si solo es un MONOLOGO....!!!
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Los silencios de la Santa Misa

  1. 1. Los silencios de la Santa Misa
  2. 2. «Los Evangelios muestran cómo con frecuencia Jesús, sobre todo en las decisiones decisivas, se retiraba completamente solo a un lugar apartado de la multitud, e incluso de los discípulos, para orar en el silencio y vivir su relación filial con Dios. El silencio es capaz de abrir un espacio interior en lo más íntimo de nosotros mismos, para hacer que allí habite Dios, para que su Palabra permanezca en nosotros, para que el amor a Él arraigue en nuestra mente y en nuestro corazón, y anime nuestra vida. Por lo tanto, la primera dirección es: volver a aprender el silencio, la apertura a la escucha, que nos abre al otro, a la Palabra de Dios».BENEDICTO XVI, Audiencia general (7.III.2012)
  3. 3. «Un aspecto que es preciso cultivar con más esmero en nuestras comunidades es la experiencia del silencio. Resulta necesario "para lograr la plena resonancia de la voz del Espíritu Santo en los corazones y para unir más estrechamente la oración personal con la palabra de Dios y la voz pública de la Iglesia”. En una sociedad que vive de manera cada vez más frenética, a menudo aturdida por ruidos y dispersa en lo efímero, es vital redescubrir el valor del silencio(…) ¿Por qué no emprender, con audacia pedagógica, una educación específica en el silencio dentro de las coordenadas propias de la experiencia cristiana? Debemos tener ante nuestros ojos el ejemplo de Jesús, el cual "salió de casa y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”. La liturgia, entre sus diversos momentos y signos, no puede descuidar el del silencio»BEATO JUAN PABLO II, Carta apostólica “Spiritus et sponsa” en el XL aniversario de la “Sacrosanctum Concilium”, 4.XII.2003, n. 13
  4. 4. «Nos damos cuenta, cada vez con mayor claridad, de que también el silencio forma parte de la liturgia. Al Dios que habla, le respondemos cantando y orando, pero el misterio más grande, que va más allá de cualquier palabra, nos invita también al silencio. Debe ser, naturalmente, más que una ausencia de palabras y acciones, un silencio lleno de contenido. De la liturgia esperamos precisamente esto, que nos ofrezca el silencio positivo en el que nos encontremos a nosotros mismos –el silencio que no es una simple pausa, en la que vienen a nosotros mil pensamientos y deseos, sino ese recogimiento que nos da la paz interior, que nos permite tomar aliento, que descubre lo que es verdaderamente importante».CARD. JOSEPH RATZINGER, El espíritu de la Liturgia: Una introducción (2001)
  5. 5. «Debe guardarse también, en el momento en que corresponde, como parte de la celebración, un sagrado silencio. Sin embargo, su naturaleza depende del momento en que se observa en cada celebración» (OGMR 45)
  6. 6. Preparación para la Misa• «No se puede esperar una participación activa en la liturgia eucarística cuando se asiste superficialmen_ te, sin antes examinar la propia vida. Favorece dicha disposición interior, por ejemplo, el recogimiento y el silencio, al menos unos instantes antes de comenzar la liturgia» (SCar 55)• «Ya desde antes de la celebración misma, es laudable que se guarde silencio en la iglesia, en la sacristía, en el “secretarium” y en los lugares más cercanos para que todos se dispongan devota y debidamente para la acción sagrada» (OGMR 45)
  7. 7. I. Ritos iniciales• «Los ritos que preceden a la Liturgia de la Palabra (…) tienen el carácter de exordio, de introducción y de preparación. La finalidad de ellos es hacer que los fieles reunidos en la unidad construyan la comunión y se dispongan debidamente a escuchar la Palabra de Dios y a celebrar dignamente la Eucaristía» (OGMR 46)• En los silencios del «acto penitencial y después de la invitación a orar, cada uno se recoge en sí mismo» (OGMR 45)
  8. 8. 1. Acto Penitencial• Invitación a reconocer los propios pecados• Breve pausa de silencio (OM 4)• Confesión de las culpas (3 formas)• Plegaria “Dios Todopoderoso”
  9. 9. 2. Oración Colecta• “Oremos”• «Todos, juntamente con el sacerdote, guardan un momento de silencio para hacerse conscientes de que están en la presencia de Dios y puedan formular en su espíritu sus deseos» (OGMR 54; OM 9)• Oración Colecta• “Amén” del pueblo
  10. 10. II. Liturgia de la Palabra• «Cuando se leen las sagradas Escrituras en la Iglesia, Dios mismo habla a su pueblo, y Cristo, presente en su palabra, anuncia el Evangelio. Por eso las lecturas de la Palabra de Dios, que proporcionan a la Liturgia un elemento de máxima importancia, deben ser escuchadas por todos con veneración» (OGMR 29)• «La Liturgia de la Palabra se debe celebrar de tal manera que favorezca la meditación (…) Conviene que durante la misma haya breves momentos de silencio (…) gracias a los cuales, con la ayuda del Espíritu Santo, se saboree la Palabra de Dios en los corazones y, por la oración, se prepare la respuesta» (OGMR 56)• «El pueblo hace suya esta palabra divina por el silencio y por los cantos» (OGMR 55).
  11. 11. «En la ya mencionada exhortación Verbum Domini recordé la necesidad de educarnos en el valor del silencio: "Redescubrir el puesto central de la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia quiere decir también redescubrir el sentido del recogimiento y del sosiego interior. La gran tradición patrística nos enseña que los misterios de Cristo están unidos al silencio, y sólo en él la Palabra puede encontrar morada en nosotros, como ocurrió en María, mujer de la Palabra y del silencio inseparablemente" (n. 66). Este principio –que sin silencio no se oye, no se escucha, no se recibe una palabra– es válido sobre todo para la oración personal, pero también para nuestras liturgias: para facilitar una escucha auténtica, las liturgias deben tener también momentos de silencio y de acogida no verbal».BENEDICTO XVI, Audiencia general (7.III.2012)
  12. 12. «Las oraciones que el sacerdote hace en silencio le invitan a personalizar su tarea, a entregarse al Señor, también con su mismo yo. Son, al mismo tiempo, un modo excelente de encaminarse como los demás al encuentro del Señor, de manera enteramente personal, pero a la vez yendo junto con los otros (…) La primera con la que nos encontramos es una breve oración de preparación antes de la proclamación del Evangelio. El sacerdote debería rezarla de forma verdaderamente silenciosa y recogida, consciente de la responsabilidad que entraña el proclamar el Evangelio como es debido; consciente de que tenemos necesidad de purificar los labios y el corazón. Cuando el sacerdote lo hace de esta manera, sabrá también introducir a la comunidad a la dignidad y grandeza del Evangelio, ayudándole a reconocer ese hecho extraordinario de que la palabra de Dios venga a quedarse entre nosotros; así se creará un profundo clima de respeto y de escucha».CARD. JOSEPH RATZINGER, El espíritu de la Liturgia: Una introducción (2001)
  13. 13. 3. Antes de la Liturgia de la Palabra• Opcional (OGMR 56)4. Después de cada lectura• Proclamación de la lectura• Aclamación del pueblo (Palabra de Dios – Te alabamos, Señor)• «Entonces, según las circunstancias, se pueden guardar unos momentos de silencio, para que todos mediten brevemente lo que escucharon» (OGMR 128; 56, 130)5. Después de la homilía• «Es conveniente que se guarde un breve espacio de silencio después de la homilía» (OGMR 66)
  14. 14. III. Liturgia eucarística: Ofertorio• «Aunque los fieles ya no traigan, de los suyos, el pan y el vino destinados para la liturgia, como se hacía antiguamente, sin embargo el rito de presentarlos conserva su fuerza y su significado espiritual» (OGMR 73)• «No es sólo como un "intervalo" entre la liturgia de la Palabra y la eucarística (…) Este gesto, para ser vivido en su auténtico significado, no necesita ser enfatizado con añadiduras superfluas. Permite valorar la colaboración originaria que Dios pide al hombre para realizar en él la obra divina y dar así pleno sentido al trabajo humano, que mediante la celebración eucarística se une al sacrificio redentor de Cristo» (SCar 47)
  15. 15. «También la preparación de las ofrendas se presenta, a veces, como un momento de silencio. Es algo muy sensato y fecundo cuando la preparación no se concibe como una acción exterior necesaria, sino como un proceso esencialmente interior, cuando se hace patente que el verdadero don del “sacrificio conforme a la Palabra” somos nosotros, precisamente, nosotros mismos, o hemos de llegar a serlo con nuestra participación en el acto con el que Jesucristo se ofrece a sí mismo al Padre (…). De este modo, este silencio no es una simple espera hasta que se lleve a cabo un acto exterior, sino que el proceso exterior se corresponde con un proceso interior: la preparación de nosotros mismos; nos ponemos en camino, nos presentamos al Señor; le pedimos que nos prepare para la transformación. El silencio común es, por tanto, oración común, incluso acción común; es ponerse en camino desde el lugar de nuestra vida cotidiana hacia el Señor, para hacernos contemporáneos con Él».CARD. JOSEPH RATZINGER, El espíritu de la Liturgia: Una introducción (2001)
  16. 16. IV. Liturgia eucarística: Anáfora• «El sacerdote invita al pueblo a elevar los corazones hacia el Señor, en oración y en acción de gracias, y lo asocia a sí mismo en la oración que él dirige en nombre de toda la comunidad a Dios Padre, por Jesucristo, en el Espíritu Santo. El sentido de esta oración es que toda la asamblea de los fieles se una con Cristo en la confesión de las maravillas de Dios y en la ofrenda del sacrificio. La Plegaria Eucarística exige que todos la escuchen con reverencia y con silencio» (OGMR 78)• «El pueblo se asocia al sacerdote en la fe y por medio del silencio, y con las intervenciones determinadas en el curso de la Plegaria Eucarística» (OGMR 147)
  17. 17. «Quien personalmente haya sido testigo de esa unidad de la Iglesia en el silencio de la plegaria eucarística, ha experimentado lo que es el silencio lleno de contenido: un silencio que muestra, al mismo tiempo, un grito fuerte y penetrante que se dirige a Dios, una oración llena de espíritu. Aquí verdaderamente todos rezan juntos el canon, si bien mediante esa unión con el cometido particular del oficio sacerdotal. Aquí todos estamos unidos, asumidos por Cristo, guiados por el Espíritu Santo en la oración común ante el Padre, que es el sacrificio verdadero: el amor que reconcilia y une el mundo con Dios».CARD. JOSEPH RATZINGER, El espíritu de la Liturgia: Una introducción (2001)
  18. 18. «Este silencio [después de la consagración, durante la elevación de las especies consagradas] nos invita a dirigir la mirada a Cristo, a mirarlo desde dentro, en una contemplación que es, a la vez, agradecimiento, adoración y petición para nuestra transformación interior (…) Quien participe en la Eucaristía, orando con fe, tiene que sentirse profundamente conmovido en el instante en el que el Señor desciende y transforma el pan y el vino, de tal manera que se convierten en su cuerpo y en su sangre. Ante este acontecimiento, no cabe otra reacción posible que la de caer de rodillas y saludarlo. La consagración es el momento de la gran “actio” de Dios en el mundo, por nosotros. Levanta nuestra mirada y nuestro corazón. Por un instante el mundo enmudece, todo guarda silencio, y en ese silencio tiene lugar el contacto con el Eterno; en lo que es un latido del corazón, salimos del tiempo para entrar en la presencia de Dios con nosotros».CARD. JOSEPH RATZINGER, El espíritu de la Liturgia: Una introducción (2001)
  19. 19. 6. Plegaria Eucarística• Canon Romano: • Memento de vivos (OM 85) • Memento de difuntos (OM 95)• Pueblo escucha y acompaña en silencio (OGMR 78, 147)• Sin moniciones, ni cantos, ni música (OGMR 31,32)
  20. 20. V. Liturgia eucarística: Comunión• «El sacerdote se prepara para recibir fructuosamente el Cuerpo y la Sangre de Cristo con una oración en secreto. Los fieles hacen lo mismo orando en silencio» (OGMR 84)• «Después de la Comunión, alaban a Dios en su corazón y oran» (OGMR 45).
  21. 21. «A la comunión le preceden dos oraciones muy bellas y profundas (…) Aun cuando ahora sólo se rece una de las dos, el sacerdote debería hacerlo en un silencioso recogimiento, como una preparación personal para el Señor, silencio que conduce también, a todos los demás, al silencio ante la sagrada presencia, para que ir a comulgar no degenere en una mera exterioridad (…) Si, en un instante de silencio, realmente todos dirigen los ojos del corazón hacia el Cordero, este tiempo puede convertirse en tiempo de un bendito silencio».CARD. JOSEPH RATZINGER, El espíritu de la Liturgia: Una introducción (2001)
  22. 22. «(…) el silencio después de la Comunión: es, de hecho, el momento para un diálogo íntimo con el Señor, que se nos ha dado –para el necesario “comunicarse”, para entrar en el proceso de comunicación sin el cual la comunión exterior se convierte en un puro rito y se convierte en algo estéril (…) En la medida de lo posible habría que aprovechar, sin duda alguna, este silencio tras la Comunión, y dar a los fieles unos instantes para la oración interior».CARD. JOSEPH RATZINGER, El espíritu de la Liturgia: Una introducción (2001)
  23. 23. 7. Preparación para la Comunión• Pueblo se prepara orando en silencio (OGMR 84)• El sacerdote reza oraciones en secreto (OM 131)8. Después de la Comunión• El sacerdote reza oración en secreto (OM 137)• «Terminada la distribución de la Comunión, si resulta oportuno, el sacerdote y los fieles oran en silencio por algún intervalo de tiempo» (OGMR 88)• Dice el Oremos de la Post-Comunión, y puede hacer «un breve intervalo de silencio, a no ser que ya lo haya precedido inmediatamente después de la Comunión» (OGMR 165; OM 138)
  24. 24. De la forma extraordinaria:• El rito de comunión del Missale Romanum de 1962 dice que cuando el sacerdote comulga con el Cuerpo del Señor, además de hacerlo “reverentemente”, quiescit aliquantulum in meditatione sanctissimi Sacramenti… (se recoge brevemente para meditar en el Santísimo Sacramento).
  25. 25. Después de la celebración• «El amor a Cristo, que se ofrece por nosotros, nos impulsa a saber encontrar, acabada la Misa, unos minutos para una acción de gracias personal, íntima, que prolongue en el silencio del corazón esa otra acción de gracias que es la Eucaristía» (S. JOSEMARÍA, Es Cristo que pasa, 92)• «Estos momentos de silencio, se prolongan, en cierto modo, fuera de la celebración, en recogida adoración, oración y contemplación delante del Santísimo Sacramento (…) Es por tanto necesario pasar de la experiencia litúrgica del silencio a la espiritualidad del silencio, a la dimensión contemplativa de la vida. Si no está anclada en el silencio, la palabra puede desgastarse, transformarse en ruido, incluso en aturdimiento» (Sugerencias y propuestas para el Año de la Eucaristía, 28).
  26. 26. 1. Acto penitencial [obligatorio]2. Oración Colecta [obligatorio]3. Antes de la Liturgia de la Palabra [opcional]4. Después de la 1ª Lectura (y 2ª si hubiera) [opcional]5. Terminada la Homilía [conveniente] (o el Evangelio, si no hay homilía)6. Canon Romano (mementos de vivos y difuntos) [obligatorio] (los fieles oran ensilencio, no hay moniciones ni música)7. Preparación para la Comunión (mientras reza en secreto) [obligatorio]8.Después de la Comunión (antes o después de la Post-Comunión) [opcional]
  27. 27. Abreviaturas• OGMR = “Ordenación General del Misal Romano” (2002)• OM = “Ordo Missae” (2002)• SCar = “Exhortación apostólica Sacramentum Caritatis” (2007)

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