Proyecto para la catalogación y el estudio de las marcas de cantería de las construcciones medievales
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Presentacion del proyecto SIGNO en el Circulo de Bellas artes de Madrid

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El presente artículo es un breve resumen de la ponencia impartida el pasado mes de enero en el Círculo de Bellas Artes de Madrid sobre el proyecto SIGNO para la catalogación de marcas de cantería. A falta de concluir el artículo sobre las marcas de cantería en forma de ballesta de la basílica de San Isidoro de León y de la catedral de Santiago de Compostela aprovechamos para avanzar uno de los resultados en los que estamos trabajando.

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Presentacion del proyecto SIGNO en el Circulo de Bellas artes de Madrid

  1. 1. Proyecto para la catalogación y el estudio de las marcas de cantería de las construcciones medievales 1 Proyecto para la catalogación de marcas de cantería. El objetivo del proyecto SIGNO (Sociedad de Investigaciones Gliptográficas para la Normalización y Ordenación) es recopilar, almacenar, catalogar y establecer una terminología que permita describir los diversos tipos de signos lapidarios grabados en las construcciones de la Edad Media. Administrar miles de marcas de cantería no es una tarea fácil. Los trabajos de recopilación y catalogación, dada la enorme extensión geográfica y temporal del objeto de estudio, deben ser completados mediante una aproximación multidisciplinar que permita tener una visión lo más amplia posible del contexto en el que se desarrolla este fenómeno vinculado a la construcción en piedra sillar. La gliptografía es una ciencia de carácter multidisciplinar por su amplio campo de actuación, pues se ocupa tanto de las especialidades técnicas relativas al estudio de la factura y las formas de las marcas de cantería, de las herramientas empleadas y de los métodos de trabajo propios del oficio; como de las disciplinas que tienen por objeto el estudio del pensamiento humano y sus formas de expresión para representar ideas mediante signos y de las que se ocupan del estudio de la historia de las personas y los grupos que los realizaron.
  2. 2. Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell Figura 1. Las disciplinas y especialidades de la gliptografía. Tratar de dar respuesta a todas las incógnitas que plantean las marcas de cantería solo será posible mediante una plataforma de trabajo coordinado y la aplicación de las nuevas tecnologías. Es por esta razón que trabajamos en el desarrollo de una base de datos orientada a la gestión y administración de un sistema de clasificación mediante fichas, poniendo a disposición de los investigadores una herramienta que permite realizar búsquedas por fechas, tipos y ubicación, así como consultar la frecuencia de las marcas de cantería en relación al edificio donde se encuentran y respecto a otras construcciones y al total de tipos catalogados.
  3. 3. Proyecto para la catalogación y el estudio de las marcas de cantería de las construcciones medievales 3 Figura 2. Sistema de fichas por ubicaciones, tipos, funciones y posibles significados. Tras más de dos años de trabajo damos por concluida la primera versión de la página web del proyecto SIGNO. Hemos invertido mucho tiempo en la optimización de los procesos de carga para poder soportar el tráfico de grandes volúmenes de datos y hemos tratado que el acceso a la información sea ágil mediante múltiples opciones de búsqueda. Para ello hemos necesitado crear más de 40 tablas, 80 listas de búsqueda y 130 formularios para las consultas y la edición de las fichas. Sin una herramienta de este tipo nunca podremos alcanzar los objetivos que nos hemos fijado. El trabajo colaborativo es esencial en un proyecto que pretende recopilar y catalogar miles de marcas de cantería. No es recomendable englobar la enorme variedad de tipos de marcas de cantería bajo un solo epígrafe debido a la falta de documentación, la irregularidad del fenómeno, la acción de los elementos y el estado actual de conservación de los edificios, que han sufrido remodelaciones y restauraciones que nos impiden su estudio en su contexto originario, es decir, durante la construcción de edificio. Aquí es donde radica el problema de su interpretación y la dificultad a la hora de abordar su clasificación.
  4. 4. Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell Aunque la falta de documentación nos impide saber a ciencia cierta la función y el significado que los signos lapidarios tenían para los artesanos, albañiles y maestros de obra medievales, en los últimos años las diferentes teorías están siendo objeto de una revisión que pretende acabar con la dispersión conceptual, producto de las diferentes propuestas surgidas desde que comenzaran los estudios medievales de gliptografía a finales del siglo XIX. Figura 3. Tipos de marcas de cantería y distintas teorías. Aunque hay muchas teorías al respecto, y entre los investigadores no se ha llegado a un consenso, para nosotros todas las son válidas. Hay muchos tipos diferentes de marcas de cantería y, por lo tanto, cada aproximación depende del contexto en el que éstas sean analizadas y del enfoque que tome el estudio. En todo caso, podemos admitir algunos supuestos, como el hecho que las marcas de cantería talladas a cincel, buril y puntero en las edificaciones medievales en piedra fueron realizadas por quienes participaron en su construcción, y que por la difusión que tuvo el fenómeno se deduce que no se trata de una cuestión menor, sino más bien del indicio de la importancia del papel que jugaban estos signos, tanto por su valor funcional o de identidad como por sus posibles contenidos simbólicos. No cabe duda que, más allá de fronteras
  5. 5. Proyecto para la catalogación y el estudio de las marcas de cantería de las construcciones medievales 5 geográficas y políticas, este conjunto de signos era bien conocido por quienes eran instruidos en el oficio de la construcción en piedra sillar. Para profundizar en el estudio de los signos lapidarios es necesario conocer cómo se trabaja la piedra y cómo se aplica la geometría en el oficio. Los signos grabados en la piedra cobran sentido cuando son analizados en relación al contexto de cada edificio. No podemos desvincular las marcas de cantería del edificio al que pertenecen. Un sillar forma parte de un lienzo, que a su vez se encuentra en un paramento y éste en un edificio que, en cada caso, podemos consideran único; es imprescindible conocer su historia y cada una de las modificaciones que se han ido introduciendo a lo largo de los siglos; saber cómo desarrollaban su trabajo las diferentes categorías de artesanos, albañiles y oficiales, qué tipo de herramientas empleaban, las dificultades a las que se enfrentaban y la manera en que las resolvían, la forma cómo se organizaban y cuáles eran sus creencias. En todo caso, para llegar a alguna conclusión sobre los posibles significados y funciones de las marcas de cantería es necesario contar con un amplio repertorio y establecer una catalogación que complete el estudio de su factura, formas, ubicación y frecuencia en los edificios. Si además queremos estudiar sus formas, el testimonio gráfico resulta esencial. Los dibujos no garantizan que las marcas de cantería hayan sido reproducidas con fidelidad. Solo mediante el calco tenemos la seguridad de haber reproducido con todo detalles los lapidarios, aunque es una técnica muy laboriosa que se aplica en muy pocos casos. Actualmente, mediante la fotogrametría se obtienen imágenes en alta resolución con un excelente nivel de detalle que resultan muy útiles para realizar este tipo de análisis.
  6. 6. Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell Figura 4. La importancia de la fotografía para el análisis de las marcas de cantero. Las fotografías permiten analizar aspectos que los dibujos no recogen, como son la factura de los signos lapidarios, indicativa de la herramienta empleada y la destreza del artesano, su estado de conservación, que permite evaluar las posibles causas de las imperfecciones en los trazados, y el tipo y la calidad de la pieza arquitectónica donde se encuentran grabados; una información que queda recogida en la ficha de cada signo lapidario, permitiendo establecer cuadros comparativos y estadísticos.
  7. 7. Proyecto para la catalogación y el estudio de las marcas de cantería de las construcciones medievales 7 Figura 6. Características de una marca de cantero. Desde el proyecto SIGNO nos ocupamos principalmente del estudio de las formas de las marcas de cantería. Queremos distinguir las formas libres de las que tienen una estructura reglada, es decir, aquéllas que se atienen a trazados de la geometría clásica de regla y compás. Contar con reproducciones fiables resulta imprescindible para abordar esta perspectiva de análisis. En ocasiones, las aparentes imperfecciones en la factura de una marca de cantería no se deben a la falta de pericia del artesano, sino que responden a razones geométricas que nos pueden proporcionar información sobre los métodos de trazados empleados en aquella época. La ordenación tipológica y funcional. Como indica Álvaro Rendón, cuando el investigador se acerca por primera vez a los signos lapidarios cree descubrir en ellos un lenguaje contenedor de todo tipo de
  8. 8. Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell mensajes esotéricos, pero si alguna vez fue cierto, no tenemos la menor probabilidad de descifrarlos porque las claves se perdieron hace siglos y, aunque así fuese, ¿cómo podríamos tener la certeza de haber dado con el mensaje correcto? Solo nos queda especular con los datos que tenemos y adoptar una actitud creativa, trasladar nuestra mentalidad moderna a la del cantero medieval y establecer ciertos límites y algunas reglas básicas, como consensuar una clasificación que funcione en el mayor número de niveles de lectura. En el proyecto SIGNO hemos establecido una clasificación que contempla tres niveles de interpretación, acordes a los tres posibles niveles de significación. De esta forma es posible describir una marca de cantería desde perspectivas que en ningún caso son excluyentes. Un signo lapidario tiene una forma, cuya estructura puede ser reglada o libre, es decir, estar sujeta a algún tipo de patrón geométrico o no. A su vez, la forma puede tener diversas funciones, indicando la identidad del artesano o bien sirviendo como apoyo durante la construcción del edificio como hemos visto. A su vez, forma y función pueden llevar asociados aspectos simbólicos relativos a las creencias de quienes las labraron. Un signo lapidario puede tener hasta tres niveles de lectura, por lo que su clasificación se debe realizar atendiendo a su aspecto formal, a sus funciones y a sus posibles significados. Figura 5. La triple clasificación tipológica y multidisciplinar.
  9. 9. Proyecto para la catalogación y el estudio de las marcas de cantería de las construcciones medievales 9 Estas tres jerarquías contemplan todos los aspectos susceptibles de ser analizados y son complementarias, de forma que podemos comenzar la clasificación por cualquiera de ellas. Un signo lapidario tiene una forma, cuya estructura puede ser reglada o libre, es decir, estar sujeta a un patrón geométrico o no. A su vez, las formas pueden responder a una función, indicando la identidad de su autor o bien sirviendo como apoyo durante la construcción del edificio. Además, forma y función pueden llevar asociados otros aspectos simbólicos relativos al oficio y a las creencias de quienes las labraron. Como ejercicio metodológico, la clasificación que proponemos trata de suplir la falta de documentación, sobre todo entre entre los siglos XI y XIII, partiendo de las evidencias que proporciona el registro arqueológico. Hemos empleado la clasificación establecida por Jean-Louis Van Belle, responsable del C.I.R.G. (Centre International de Recherches Glyptographiques), añadiendo un nuevo apartado de tipos geométricos que contempla cualquier tipo de segmento y figura, ya sean simples o compuestos. La ventaja de la clasificación que proponemos es que integra las diferentes teorías haciendo de ellas las categorías de una ordenación que pretende abarcar todo el espectro. Esto nos permite agrupar las propuestas y vincular los tipos de marcas de cantería a los diversos grados de especialización de quienes participaban en la construcción de un edificio.
  10. 10. Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell Figura 7. Cuadros comparativos y tablas por tipos y ubicaciones del catálogo del proyecto SIGNO. De esta manera podemos distinguir las marcas de cantería cuya función era práctica, realizadas por los artesanos que tallaban los sillares y los albañiles encargados de su colocación, como segmentos, ángulos, cruces, aspas y otros signos sencillos que no requieren para su trazado conocimientos de geometría, de aquéllas otras, más complejas en sus diseños, que podrían haber sido trazadas siguiendo las indicaciones de un oficial o el maestro de obras para indicar aspectos constitutivos del edificio o de los trazado que empleaban para la construcción del edificio y los elementos que lo conforman. La construcción con piedra y piezas regularizadas requiere planteamientos tales como la coplanaridad, la perpendicularidad, la verticalidad y la proporcionalidad, que hacen de la obra de cantería algo conceptualmente inseparable de los principios de la geometría tridimensional, que se aplicaban en la concepción general en el plano de la construcción así como de todos los elementos arquitectónicos necesarios. Ello implica también el trabajo a pie de obra, es decir, su aplicación para la solución de los
  11. 11. Proyecto para la catalogación y el estudio de las marcas de cantería de las construcciones medievales 11 problemas arquitectónicos que toda obra plantea. En este contexto, las marcas de cantería, habrían ayudado en la transmisión necesaria de información a los artesanos, albañiles y oficiales que participaban en una construcción; desde la extracción de la piedra de su medio natural, pasando por su corte, tallado y labrado hasta la colocación final en el edificio. La importancia de algunos signos lapidarios radica en su estructura geométrica, que puede darnos algunas pistas sobre cómo fueron aplicados los módulos empleados en la construcción de los edificios y el diseño de los elementos arquitectónicos que los conforman. Una vez descubiertas estas tramas geométricas es posible establecer una hipótesis sobre la naturaleza de los modelos proporcionales que fueron empleados. Marcas de cantería de estructura reglada. ¿Qué conclusiones podemos extraer de los diferentes tipos de marcas de cantería, su distribución y frecuencia? Por su misma constitución geométrica y ubicación, un grupo de signos lapidarios, minoritario pero no por ello menos importante, nos aportaría cierta información sobre las técnicas de labra de la piedra y los métodos de trazado empleados por los diversos grados de artesanos y oficiales. El arquitecto Franz Rziha en su obra publicada en 1881 presentó las conclusiones a las que había llegado tras estudiar las marcas de identidad pertenecientes a los gremios de constructores de la federación de logias de la Bauhütte, que estuvo operativa entre los siglos xiv y xv, y cuyas logias se establecieron en las ciudades de Estrasburgo, Colonia, Viena y Berna. Tras demostrar que los miembros de estas corporaciones poseían unos signos que los identificaban y que su denominador común es de orden geométrico, demostró que podía dar razón de sus formas en función de cuatro tipos de claves geométricas que se obtienen a partir de la duplicación y rotación de cuadrados y triángulos inscritos en un círculo cuyo radio es la medida de referencia.
  12. 12. Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell Figura 8. Marcas de cantería de la catedral de Ulm sobre red cuadrada. Ilustración extraída del libro "Etudes sur les marques de tailleurs de pierre", de Franz Rziha (Ed. La Nef de Salomon). Álvaro Rendón Gómez, tras analizar más de un millar de marcas de cantería en función de las redes geométricas propuestas por Franz Rziha se dio cuenta de que en muchos casos las correspondencias no son tan claras como cabría de esperar, sobre todo en el caso de las marcas de cantería de edificios románicos. Por otro lado, ni todos los signos lapidarios son marcas geométricas, en el sentido de poseer una ley de formación interna, ni todas las marcas de cantería fueron confeccionadas con el rigor que luego queremos aplicar mediante un análisis geométrico en función de las redes. Los análisis de marcas de cantería, sobre todo de época románica, deben ir encaminados a buscar una mayor simplicidad a la hora de comprobar su posible estructura reglada. El propio trabajo de modelar la piedra, directo e intuitivo, aconseja aplicar un proceso de análisis más parejo al proceder del artesano, como se muestra en el siguiente caso de una marca de cantero de la catedral de Tortosa.
  13. 13. Proyecto para la catalogación y el estudio de las marcas de cantería de las construcciones medievales 13 Figura 9. El método de análisis inverso en función de una red cuadrada básica. En este análisis se ha empleado como vertical básica la misma prolongación de la cruz latina y como línea horizontal la que une los extremos superiores del aspa al pie de la misma. Ambas líneas se cortan en el centro del círculo que ha de contener al signo lapidario. Como no podía ser de otra forma, los sucesivos cuadrados inscritos en una progresión de Platón acotan perfectamente los extremos de la cruz y el aspa. Y he aquí la paradoja: llegamos a un principio de retícula cuadrangular mediante el trazado de una clave geométrica simple, lo que nos indica que podemos encontrar diversos tipos de trazados que no tienen por qué adaptarse a las redes góticas de los signos de honor de los miembros de las logias de constructores de la Baühutte. En la siguiente imagen se pueden apreciar distintos tipos de signos lapidarios en forma de cruz y cómo se obtienen sus diseños a partir de una red basada en la figura del cuadrado y con apoyos mediante movimientos de compás con aberturas iguales al radio del círculo de partida..
  14. 14. Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell Figura 10. Ejemplos de marcas de cantero en forma de cruz sobre la red básica cuadrada. Este carácter aglutinador de la geometría permite el estudio de las marcas de cantería desde una perspectiva científica en función de sus trazados según los fundamentos de la geometría de regla y compás. Hasta la más flamante catedral fue concebida según principios geométricos sencillos, aunque tremendamente efectivos, que vertebran y garantizan el equilibrio del conjunto de fuerzas que actúan en su alzado. Una hipótesis de trabajo: las marcas de trazado. También podemos encontrar marcas de cantería que no se obtienen a partir de las redes geométricas propuestas por Franz Rziha ni tampoco mediante el método de análisis inverso de Álvaro Rendón, sino que sus trazados son libres, aunque sometidos
  15. 15. Proyecto para la catalogación y el estudio de las marcas de cantería de las construcciones medievales 15 a las normas de la geometría clásica de regla y compás. Podemos encontrar lapidarios que son verdaderas proposiciones geométricas relacionadas con cálculos gráficos de proporciones. Y eso no es todo. En ocasiones, las razones geométricas presentes en los trazados este tipo de signos lapidarios es posible extrapolarlas a aspectos constitutivos de los edificios donde se encuentran grabados tales como la naturaleza de los sistemas de proporciones y la estereotomía de los elementos arquitectónicos que forman el conjunto.En estos casos, nos referimos a estos lapidarios con el nombre de marcas de trazado, pues su estructura reproduce patrones geométricos que pueden ser aplicados en la construcción de un edificio para determinar sus proporciones o bien para diseñar los elementos arquitectónicos que los conforman. Hace ya un tiempo que venimos estudiando un tipo de marcas de cantería bastante singular. Hemos denominado a estos lapidarios “ballestas” por su parecido con estas armas. Es el caso de las marcas de cantería presentes en la catedral de Santiago de Compostela. Figura 11. Marcas de cantero en forma de ballesta de la catedral de Santiago de Compostela. Lo más interesante es que las razones de las proporciones de las ballestas, aceptando un rango de error de un 3%, son prácticamente las mismas que articulan las
  16. 16. Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell proporciones principales de la planta en cruz latina de la catedral. Si colocamos la marca de cantero en forma ballesta sobre el la planta ideal dibujada por John Conant de forma que el travesaño se corresponda con la longitud de la nave mayor, desde el pórtico hasta el muro exterior de la capilla del Salvador, entonces la cuerda indica la longitud del transepto, incluyendo los contrafuertes, tal y como hemos podido observar en las ballestas de otros templos también con planta en forma de cruz latina. Colocada de esta manera, además, el arco tendido de la ballesta acota perfectamente la cabecera de la catedral. Figura 12. Signo lapidario en forma de ballesta (en rojo) sobre la planta ideal de la catedral de Santiago de Compostela. ¿Se trata de una casualidad? ¿Podemos encontrar alguna evidencia que indique que el trazado de las ballestas se refiere a las proporciones del conjunto catedralicio? La descripción de la catedral jacobea del Codex Calixtinus no es ningún texto al uso, sino una de las descripciones arquitectónicas más exactas que conocemos de la época. Fue
  17. 17. Proyecto para la catalogación y el estudio de las marcas de cantería de las construcciones medievales 17 redactado alrededor de 1140 y contiene indicaciones precisas sobre las torres y la portada occidental, incluso con medidas que se pueden comprobar en la actualidad. Las indicaciones sobre las medidas del conjunto catedralicio denotan un gran interés por parte del autor para describir las proporciones de la catedral y reflejan, con una exactitud notable, la realidad arquitectónica de la catedral en torno al año 1135. En capítulo IX del libro V se recogen las longitudes de la nave mayor y el transepto, es decir, las proporciones de su longitud respecto a su anchura: «La basílica de Santiago tiene, pues de longitud, cincuenta y tres alzadas de hombre, a saber, desde la puerta occidental hasta el altar del Salvador. De anchura, en cambio, es decir, desde la Puerta Francesa hasta la del mediodía, tiene treinta y nueve. Su altura por dentro mide catorce alzadas. Su longitud y su anchura por fuera no hay quien pueda saberlo. La iglesia en sí consta de nueve naves en la parte inferior y seis en la superior, y una capilla mayor, en la que se halla situada, y una girola y cuerpo y con dos brazos, y otras ocho capillas pequeñas más, cada una con su respectivo altar». Curiosamente 53/39 es igual a 1,35…, es decir, el cociente que arrojan las proporciones de la cruz que forman el travesaño y la cuerda de las marcas de cantería en forma de ballesta. El análisis geométrico nos descubre que esta razón es , por lo que es posible reproducirla mediante el uso de regla y compás de forma precisa. De ello se desprende, en primer lugar, que se trata de una razón que responde a una regla geométrica, lo que nos permite descartar el azar respecto a su estructura formal, y, en segundo, que las ballestas fueron realizadas siguiendo las indicaciones de alguien que conocía cuáles iban a ser las proporciones del conjunto catedralicio, tal y como serían recogidas posteriormente en el Codex Calixtinus. Marcas de cantería y geometría: una investigación abierta. Como escribe Fernando Sánchez Dragó en su Historia Mágica de España en referencia a la actividad de los gremios de constructores: «(…) Ese jardín abierto para pocos, paraíso cerrado para muchos agrupaba, al calor y al arrimo de un código no menos secreto, a quienes por vía de la iniciación habían
  18. 18. Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell aprendido a trabajar la piedra no como meros alarifes asalariados, sino como genuinos maestros conscientes de que la materia prima de su oficio era y es el único ingrediente no perecedero de cuantos borbotean en los alambiques y retortas del laboratorio de la madre naturaleza y, por lo tanto, el más indicado para transmitir símbolos, mensajes y enseñanzas sin fecha de caducidad. De piedra dicen que eran –no lo olvidemos- las Tablas de la Ley». Las marcas de cantería tienen un papel destacado en el conocimiento de los procesos constructivos medievales, pudiéndose considerar a la gliptografía como una ciencia auxiliar de la historia del arte, y en particular de la arquitectura, pues resultan de gran ayuda a la hora de determinar la cronología y las diversas etapas constructivas de los edificios, sobre todo cuando no contamos con documentación escrita. Esta jerga canteril tendría una doble finalidad: transmitir órdenes de trabajo y, en ocasiones, también expresar aspectos relacionados con el oficio y la transmisión de conocimientos dentro del ámbito de las actividades gremiales. Según la teoría más difundida, los canteros medievales con sus marcas sobre la piedra, indicaban la autoría de su trabajo para cobrar el salario correspondiente. El problema es que al clasificar las marcas de cantería bajo un mismo epígrafe corremos el riesgo de pasar por alto detalles interesantes. No creemos, por lo tanto, que todas las marcas de cantería fuesen realizadas con el fin exclusivo de cobrar por las piezas talladas. En su gran mayoría así es, son las marcas comunes, pero en ocasiones sus estructuras están determinadas por reglas geométricas concretas. Marcas de cantería las hay de muchos tipos y no solo por la mayor o menor precisión en sus facturas, que denotan la pericia de quien las realizó, sino por la incorporación de reglas geométricas que implican unos conocimientos que en entre los siglos XI y XIII un artesano o un albañil no podían tener. Su trabajo consistía en extraer los bloques de la cantera, regularizar las piezas, pulirlas y colocarlas en la obra según las indicaciones de los oficiales y la planificación realizada por el maestro arquitecto. Así pues, además de las funciones relacionadas con la planificación y la ejecución de las construcciones propias de las marcas de cantería más comunes, hay un grupo de cuyos trazados se pueden inferir principios de la Geometria Fabrorum que practicaban los
  19. 19. Proyecto para la catalogación y el estudio de las marcas de cantería de las construcciones medievales 19 artesanos y los constructores de la época. Desde este punto de vista, estas marcas de cantería, a las que nos referiremos como marcas de trazado, constituirían un lenguaje caracterizado por ser la expresión de una geometría del plano basada en criterios de semejanza que permiten establecer axiomas para resolver problemas relacionados con la construcción, como son la medición de extensiones y el cálculo de superficies. Las comparaciones entre las proporciones de las marcas de cantería y las trazas de las construcciones deber realizarse tan sólo con el objeto de identificar aquellas relaciones que pudieran ser comunes y estarían relacionadas con los métodos de construcción empleados en la Edad Media. No se trata de encajar milimétricamente lapidarios y trazas, tan sólo advertir que se observan similitudes razonables entre las proporciones de unas y las formas de las otras. Este grupo de marcas de cantería, minoritario pero no por ello menos importante, formarían parte de la historia de la geometría aplicada al oficio de la construcción. Se parte de lo más pequeño para llegar a lo más grande, del bloque de piedra extraído en la cantera a los sillares escuadrados de los paramentos; de las dovelas que forman los arcos a las columnas y los pilares que sostienen las bóvedas. Durante este proceso en el que la materia bruta va dando paso a las formas regulares del edificio, la figura geométrica, el signo, está constantemente presente.
  20. 20. Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell Figura 13. Marca de trazado de la iglesia de Santo Domingo de Alcañiz, en Teruel y rectángulos de proporciones áureas (a+b+c/d = 1,61) y cuadrática (c/d = 1,41). Era tan importante la geometría en su trabajo, tanto desde su aspecto técnico como desde su vertiente intelectual y espiritual, que llegó a adquirir un sentido sagrado. En este contexto, las marcas de cantería, con sus grados y diversas funciones, eran el argot mediante el cual se transmitían aspectos relacionados con el oficio; un alfabeto que en lugar de letras está formado por segmentos, ángulos y polígonos. Quien es capaz de leer entre líneas las casi infinitas formas que adoptan puede descubrir las claves de una antigua tradición constructiva antigua que nos remite a una concepción pitagórica según la cual los números y las relaciones que se establecen entre ellos son el fundamento de las reglas de proporción y armonía que rigen la ciencia y el arte de la construcción. Es lógico pensar que, quizás para preservar tales fórmulas magistrales, los arquitectos medievales empleasen el lenguaje que mejor dominaban y que algunos lapidarios hubiesen sido trazados siguiendo sus indicaciones de forma similar a cómo proyectaba arcos, pórticos, altares, columnas, bóvedas y plantas; es decir, siguiendo los mismos principios geométricos.
  21. 21. Proyecto para la catalogación y el estudio de las marcas de cantería de las construcciones medievales 21 © Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell

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