DISCÍPULOS DE EMAÚSLucas 24, 13-35
“Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pueblo llamado Emaús, situado aunos diez kilómetros de Jerusalén. En el ca...
El les dijo: "¿Qué comentaban por el camino?". Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleof...
Ellos respondieron: "Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso enobras y en palabras delante de Dios ...
Jesús les dijo: "¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo loque anunciaron los profetas! ¿No era necesa...
Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguiradelante.Pero ellos le insistieron: "Quédate con ...
Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, …6. Saber abrir los ojosTransformar la conciencia perso...
… pero él había desaparecido de su vista.7. Saber desaparecerCuando un maestro ha entregado todo de sí, necesita aprender ...
Y se decían: "¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en elcamino y nos explicaba las Escrituras?".8. Saber ...
En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allíencontraron reunidos a los Once y a los demás qu...
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Curso "Escuela en pastoral" - Los discípulos de Emaús - bloque 6

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Curso "Escuela en pastoral" - Los discípulos de Emaús - bloque 6

  1. 1. DISCÍPULOS DE EMAÚSLucas 24, 13-35
  2. 2. “Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pueblo llamado Emaús, situado aunos diez kilómetros de Jerusalén. En el camino hablaban sobre lo que habíaocurrido. Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguiócaminando con ellos. Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran.”1. Saber acercarnos y saber acompañarAcercarnos porque el sufrimiento y angustias de nuestrosestudiantes nos interrogan, es la primera señal de ascenso espiritualen este camino pedagógico de humanización. Desde está visión, eldocente no debe pasar de largo ante las necesidades,preocupaciones, y problemas de sus educandos. Por el contrario,son éstas las que lo interrogan y detienen su paso.
  3. 3. El les dijo: "¿Qué comentaban por el camino?". Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: "¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!". "¿Qué cosa?", les preguntó.2. Saber preguntar y dialogarPregunta que detiene el paso de los caminantes, con la intención de descubrirlas comprensiones que ambos, educador y educando, tienen de un suceso.Conversación que genera conocimiento del otro, de su saber y de su ser. No hayposibilidad para el monólogo sustentado en relaciones verticales. El diálogohumanizador da nacimiento a la igualdad entre educador-educando, ambosbuscan aprender, desaprender y formarse mutuamente con el conocimiento quenace del contexto de una situación que preocupa, interesa, interpela.
  4. 4. Ellos respondieron: "Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso enobras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo, y cómo nuestros sumossacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron.Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tresdías que sucedieron estas cosas.Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellasfueron de madrugada al sepulcro y al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendoque se les habían aparecido unos ángeles, asegurándoles que él está vivo.Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habíandicho. Pero a él no lo vieron".3. Saber escucharDejar que el otro se narre, se cuente en lo contado. No vale la pena preguntarsi no se está dispuesto a escuchar, y, menos aún, si lo que se escucha noencaja en nuestra versión, visión, interpretación, y percepción de lossucesos. La virtud terapéutica de la escucha del maestro descansa no en laconvergencia sino en la divergencia de opinión, el camino al consenso pasapor el disenso. Se escucha no aquello que halaga el oído del oyente, sino seescucha la totalidad de la persona y su situación.
  5. 5. Jesús les dijo: "¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo loque anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías soportara esossufrimientos para entrar en su gloria?” Y comenzando por Moisés y continuandocon todos los profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él.4. Saber discernir e interpretar paradar un nuevo sentido a la vidaEl conocimiento que se construye en la escuela tiene un papel fundamental:Ampliar el horizonte de comprensión de nuestros educandos, liberar de laceguera, curar algún sufrimiento. Si un texto: discurso, palabra, imagen, tarea,evaluación, consigna, diálogo, interrogante, no amplía nuestra comprensión paradar un nuevo sentido a los sucesos de la vida y siembra esperanza, es unconocimiento estéril. En esta avalancha de información lo más saludable para elsentido de vida del educando es encontrar maestros capaces de discernimientoque ayuden a descubrir lo esencial en cada momento histórico.
  6. 6. Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguiradelante.Pero ellos le insistieron: "Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día seacaba". El entró y se quedó con ellos.Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y selo dio.5. Saber compartir la VidaEntregar todo lo que somos, sabemos, podemos, hacemos y tenemos comomaestros, se convierte en un símbolo de sabiduría y a la vez de esperanza ysabiduría cristiana. Darnos gratuitamente, sin medida hace la VIDA PLENA Y FELIZporque otorga un nuevo sentido no sólo para nuestras vidas como educadoressino para la vida de nuestros educandos.
  7. 7. Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, …6. Saber abrir los ojosTransformar la conciencia personal y social con ayuda del conocimiento es unamisión fundamental del ministerio educativo. El conocimiento académico nopuede enceguecer, nublar o alienar la conciencia. Al contrario, debe servirpara liberarnos de todo aquello que nos impide ver lo esencial: el sufrimientode la persona humana y de la naturaleza.
  8. 8. … pero él había desaparecido de su vista.7. Saber desaparecerCuando un maestro ha entregado todo de sí, necesita aprender adesaparecer, dejar crecer en autonomía, en libertad. Es decir, que supresencia ya no es necesaria porque el conocimiento esencial habita en lavida de sus educandos. Paradójicamente el maestro sabe desaparece paraestar más presente.
  9. 9. Y se decían: "¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en elcamino y nos explicaba las Escrituras?".8. Saber transformar loscorazonesEsta pregunta, es la expresión de un educando que siente que el conocimientodel ser y saber del maestro toca, conmueve y llega a lo profundo de su corazón.Esa razón sensible fruto de un acompañamiento permanente que sabeacercarse, preguntar, escuchar, discernir y comprender habita en la vida deleducando. No es un conocimiento libresco, memorístico que muere tan prontotermina la clase. Es un conocimiento hecho sabiduría que trasciende lasfronteras de la escuela, que transforma el estilo de vivir.
  10. 10. En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allíencontraron reunidos a los Once y a los demás que estaban con ellos, y estos lesdijeron: "Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!".Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lohabían reconocido al partir el pan.9. Saber construir comunidadeducativa académicaLa comunidad educativa genera conocimiento y saber, cuando cada actoreducativo es capaz de salir de sí mismo: saber acercarnos, conversar, escuchar,preguntar, interpretar, tocar el corazón, entregar la vida sin reservas conabsoluta confianza son señales de una escuela que con su saber sana, cura,libera, transformando los corazones, las relaciones, las visiones, lasconcepciones, las prácticas pedagógicas. Este nuevo saber pone los pies enmarcha, hace renacer la esperanza, contagiando el deseo de comunicar a otrosque UNA ESCUELA AL ESTILO DE JESÚS SE CONVIERTE EN BUENA NOTICIA.

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