El documento describe los principales dominios climáticos de España. Estos incluyen el clima mediterráneo, que se divide en costero e interior; el clima oceánico en el norte; el clima árido en el sureste y valle del Ebro; el clima de montaña por encima de los 1000 metros; y el clima canario en las islas Canarias. Cada uno se caracteriza por sus patrones de precipitación y temperatura.