El documento resume los principales puntos de Efesios 1, destacando la obra de la Trinidad en la redención humana. Explica que Dios el Padre nos bendijo y escogió antes de la creación del mundo para ser santos e irreprensibles. Jesucristo nos redimió mediante su sacrificio. El Espíritu Santo nos sella como hijos de Dios. También habla sobre cómo fuimos predestinados y adoptados por Dios en Cristo para alabanza de su gracia, y cómo en Cristo somos aceptados por Dios.