Este documento resume los sacrificios descritos en Levítico 1-3. Explica que había tres ofrendas de olor agradable: la ofrenda quemada (consagración total), la ofrenda de comida (servicio a través del trabajo manual), y la ofrenda de paz (compañerismo con Dios). También había dos ofrendas por el pecado. Todos estos sacrificios apuntaban a Jesucristo, cuyo sacrificio perfecto permitió la verdadera expiación de los pecados y compañerismo con Dios.