Este sermón resume tres puntos clave:
1) Pablo se consideraba a sí mismo como el primero de los pecadores por haber perseguido ferozmente a la iglesia cristiana.
2) Dios salvó incluso a los pecadores más grandes como Pablo para demostrar su poder y misericordia.
3) Aquellos que son salvados dan testimonio de que Jesús puede salvar a cualquier pecador.