Las túnicas de piel con las que Dios vistió a Adán y Eva después de su pecado representaban la justicia que solo Dios podía proveer. Este fue el primer sacrificio e indicó que la única forma de acercarse a un Dios santo es a través de la muerte sustitutiva. Abel entendió esto y ofreció un cordero en sacrificio, aceptado por Dios, mientras que Caín ofreció su propio trabajo que fue rechazado. Finalmente, Jesucristo murió como el Cordero perfecto de Dios para proveer just