Las principales causas de la tala inmoderada son: 1) la tala para extraer madera, 2) generar más tierras para agricultura y ganadería, 3) incendios, 4) construcción de espacios urbanos y rurales, y 5) plagas y enfermedades de los árboles. Esto conduce a consecuencias como la erosión del suelo, alteraciones climáticas, reducción de la biodiversidad y el calentamiento global.