La madera se obtiene de los árboles a través de un proceso que incluye la tala, el transporte, el aserrado y el secado. La tala masiva puede causar deforestación, lo que amenaza el medio ambiente al reducir la absorción de dióxido de carbono y eliminar el hábitat de especies animales. La deforestación también causa erosión del suelo y degradación de la tierra.