Quijote era un perrito que le gustaba tomar cosas de otros, como comida de sus mochilas. Sus compañeros le pusieron veneno en un sándwich para enfermarlo y que aprendiera. Quijote comió el sándwich y se enfermó, prometiendo nunca más tomar cosas ajenas. Otro texto habla sobre Victoria, una niña que perdió a su gatito llamado Ketchup.