El artículo analiza casos criminales de esclavos en Cartagena y Mompox en el siglo XVIII como forma de resistencia estática a la esclavitud. En 1746, tres esclavos - Tomás, José y Sebastián - intentaron envenenar a su amo Matías Ángel con hierbas venenosas para ganar la libertad. Fueron descubiertos y juzgados. El artículo argumenta que actos criminales individuales como este, aunque no cambiaran su estatus, podrían verse como expresiones inconscientes de rechazo al sistema