El documento discute la diferencia entre ser trigo o cizaña. Explica que los que creen en la resurrección de Jesucristo y que él vive eternamente son el trigo, recolectados por los ángeles para el reino de Dios. Los que siembran doctrinas falsas que matan la palabra de vida son la cizaña. También dice que ya no se necesitan más obreros para engrandecer el reino, sino vivir el hoy eterno con Dios.