Este documento discute la violencia sexual contra mujeres e infantes, los factores que contribuyen a este problema, y la necesidad de cambiar actitudes sociales. Analiza cómo la familia transmite estereotipos de género que fomentan una cultura de dominación masculina. También examina cómo las víctimas a menudo no denuncian los ataques debido al estigma y la falta de credibilidad. Concluye enfatizando la importancia de la reeducación y el abandono de roles de género dañinos.