Los estudiantes sobresalientes establecen prioridades y se concentran en estudiar sin distracciones. Toman buenos apuntes de las lecciones y del material de lectura para repasar ambas fuentes de información. También estudian en grupo, practican resolviendo más problemas o leyendo más páginas de los que se les pide, y se examinan a sí mismos antes de los exámenes para identificar áreas que necesitan más repaso.