Este documento presenta un estudio bíblico sobre la sumisión a las autoridades civiles según lo enseñado en Romanos 13:1-14. Explica que el creyente debe someterse a las autoridades porque el principio de autoridad ha sido instituido por Dios, y que los gobernantes son ministros de Dios establecidos para castigar a los malhechores y alabar a los que hacen el bien. El objetivo es que los creyentes comprendan y apliquen la exhortación bíblica a someterse a las autoridades