El documento describe los procesos térmicos aplicados en la industria de alimentos enlatados, incluyendo la pasteurización y esterilización. La esterilización requiere temperaturas superiores a 100°C para destruir microorganismos patógenos mediante el uso de autoclaves, los cuales permiten esterilizar alimentos envasados en diversos materiales. El proceso térmico debe seguir curvas de sobrevivencia microbiana y valores como D, z y F para garantizar la destrucción de microbios.