Ciclo A
Comenzamos hoy
saludando como lo
hace san Pablo en
su 2ª carta a los
corintos, 2ª lectura
de hoy, y que
decimos al
comenzar siempre
en la misa:
Es una gran
fiesta,
porque el
misterio de
la Trinidad
es “la
cumbre de
todos los
misterios de
nuestra fe”.
Nuestra liturgia,
mientras
caminamos en esta
vida terrena, gira
alrededor de la
Pascua de Cristo.
Pero cuando pase
el periodo terreno y
Cristo vuelva para
entregar al Padre la
creación redimida
y renovada, en la
Iglesia eterna del
cielo, será sobre
todo una liturgia
trinitaria.
En todos los actos religiosos comenzamos “en el nombre
del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. Y terminamos
con la bendición del “Padre, Hijo y Espíritu Santo”. Y la
oración más grandiosa que podemos recitar es:
Gloria al
Padre, gloria
al Hijo, gloria
al Espíritu
Santo.
Automático
Como era
en un
principio,
ahora y
siempre,
por los
siglos
AMÉN
Hacer Clic
Es verdad que nunca podremos llegar a comprenderlo,
porque traspasa nuestras posibilidades de comprensión.
Pero también es verdad que Dios es tan inmenso que
entendemos que nunca podremos abarcarle, aunque sí
acatarle y alabarle.
Sobre esta
verdad de la
Stma. Trinidad,
un solo Dios y
tres personas,
lo primero que
debemos hacer
es creerlo, lo
dice nuestra fe.
Si no pudiéndole
abarcar, Dios nos lo
ha revelado, alguna o
mucha razón tendrá
para hacérnoslo
saber. A esto
debemos llegar,
porque, si Dios nos lo
revela, es que tiene
que ser muy
importante para
nuestra vida actual y
futura.
En el Ant. Testamento parece que hay indicios de este
misterio; pero en realidad no se revela, pues interesaba
más acentuar el hecho de que Dios es uno solo para que
los israelitas no cayeran en idolatrías de falsos dioses
que veían en pueblos vecinos.
En primer lugar
demostró que Él era
Dios, con sus
palabras y su vida;
pero sobre todo con
los milagros,
realizando con su
poder obras que
nadie puede hacer,
como la resurrección
de Lázaro. Y
finalmente su propia
resurrección
anunciada y
atestiguada.
Fue Jesús, Dios hecho hombre, quien nos reveló
este augusto misterio.
Jesús hablaba de
su Padre celestial
como de una
persona diferente.
Al Padre se dirigía
en la oración
dándole gracias y
al Padre nos
estimulaba a orar.
Pero el Padre era
igual a él: “El
padre y yo somos
una misma cosa”,
“Quien me ha visto
a mi ha visto al
Padre”.
Jesús se lo da con el aliento después de la resurrección,
y vendrá en Pentecostés iluminando y dando fuerza
sobrenatural.
Del Espíritu Santo habló Jesús sobre todo al final de su
vida: Será otro consolador para los apóstoles, les
enseñará todas esas cosas y les iluminará. Es decir, es
Alguien diferente, que tendrá poderes de Dios.
Lo importante de esta
realidad de la
Santísima Trinidad no
es que lo metamos en
el entendimiento sino
en el corazón. Lo
importante es que nos
vayamos empapando
de este Dios que es
Padre, Hijo y Espíritu
Santo, hasta irnos
sumergiendo en este
misterio como lo
hacían los santos.
La Trinidad no debe ser algo que nos oprima, porque
necesariamente debamos creer, sino está para que
sintamos su vitalidad y nos sintamos llenos de algo
que es lo más grandioso donde poder vivir.
Por eso le
decimos con
entusiasmo:
Padre, yo te
amo, Jesús,
yo te adoro,
Espíritu, yo
te alabo.
Oh Padre, yo te amo.
Automático
Oh Padre, yo
te amo.
Oh Padre, yo te amo.
Jesús, yo te adoro.
Jesús,
yo te
adoro.
Jesús, yo te
adoro.
Espíritu,
yo te
alabo.
Espíritu,
yo te
alabo.
Espíritu, yo te alabo.
Hacer CLIC
La razón
principal por la
que podemos
entrever que
Dios es
Trinidad es:
No necesita nada, pero, como es amor, quiere difundirse y
hace que otros seres puedan tener la alegría del amor.
Veamos lo que nos dicen hoy las lecturas.
Dios no es un
solterón
aburrido. Dios
es familia.
Dios es
intercambio de
amor infinito
entre el Padre,
el Hijo y el
Espíritu.
En la 1ª lectura se habla
de Moisés, el hombre
que hablaba
íntimamente con Dios. Él
sabía que no podía
contemplar plenamente
a Dios, pues moriría;
pero le quería conocer
más. Un día le dijo Dios
que le iba a ver, como de
espalda, pero iba a
conocer algo real de
Dios. Dios le enseñó que
lo principal en Él no es
el poder, sino la bondad
y la misericordia. Así
dice la lectura:
En aquellos días, Moisés subió de madrugada al
monte Sinaí, como le había mandado el Señor,
llevando en la mano las dos tablas de piedra. El
Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y
Moisés pronunció el nombre del Señor. El Señor
pasó ante él, proclamando: "Señor, Señor, Dios
compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en
clemencia y lealtad". Moisés, al momento, se
inclinó y se echó por tierra. Y le dijo: "Si he
obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros,
aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona
nuestras culpas y pecados y tómanos como
heredad tuya."
Éxodo 34,4b-6.8-9
Los israelitas estaban
acostumbrados a llamar
a Dios “todopoderoso” y
“Señor de los ejércitos”.
Ahora nos descubre el
mismo Dios que lo que
le agrada es que le
llamen: “Dios
compasivo y
misericordioso, lento a
la ira y rico en clemencia
y lealtad”. No quiere
decir que Dios tiene
misericordia, sino que
su esencia es ser
misericordioso y
compasivo.
Moisés, como muchos creían que la gloria de Dios
estaba en el poder y en la sabiduría. Hoy aprende
Moisés que la gloria de Dios está en el amor, en la
misericordia, en el perdón.
Ello es lo
mismo que
decir:
“Dios es
amor”.
Por eso ante la debilidad humana Dios usa de tal manera
su misericordia y amor que manda a su Hijo para
salvarnos. Hoy el evangelio nos trae uno de los
principales textos de la Revelación. El evangelista,
después de escuchar hablar a Jesús de la nueva vida que
nos quiere dar, entusiasmado e inspirado por Dios dice lo
siguiente: Juan 3,16-18
Tanto amó Dios al mundo que entregó
a su Hijo único para que no perezca
ninguno de los que creen en él, sino
que tengan vida eterna. Porque Dios
no mandó su Hijo al mundo para
juzgar al mundo, sino para que el
mundo se salve por él. El que cree en
él no será juzgado; el que no cree ya
está juzgado, porque no ha creído en
el nombre del Hijo único de Dios.
Aquí aparece el
inmenso amor del
Padre que entrega a
su Hijo, el amor del
Hijo que se ofrece y
el Espíritu Santo que
nos impulsa a creer,
para unir nuestro
amor al de Dios. Por
esto merece todo
honor y gloria el
Padre, el Hijo y el
Espíritu Santo.
Aleluya.
Tanto amó Dios al mundo
Automático
que
entregó
a su
Hijo por
amor.
Para que todo el que
cree en Él
No perezca sino tenga vida eterna.
Da gloria
al Padre,
gloria al
Hijo y al
Espíritu
Santo:
Al Dios
que es,
que era
y que
vendrá.
Da
gloria al
Padre,
gloria al
Hijo y al
Espíritu
Santo:
Es el misterio de
la Santa Trinidad.
Ha
cer
CLI
C
Nosotros hemos sido creados “a imagen y semejanza de
Dios”. Es una imagen que la hemos recibido “como en
embrión”. La finalidad de esta vida es perfeccionarla para
conseguir la vida eterna. Ya hemos visto cómo es Dios:
es Amor.
Por lo tanto
cuanto más
amor tengamos,
del verdadero,
más iremos
asemejándonos
al ideal, que es
Dios.
Nuestro amor debe
ser un amor que
comunique el ser de
Dios, que comparte y
se entrega, que
produce la comunión
perfecta. Los
israelitas estaban
acostumbrados a
una religión de
templo, de leyes,
casi sólo de actos
externos.
Jesús nos habla de una nueva vida, de
entrar en otra órbita, la órbita del amor.
Si queremos seguir al Dios del amor y de la paz, debemos
vivirlo hacia los demás. Debemos buscar la unidad en el
espíritu. Aquí san Pablo nos da el saludo con el que
comenzamos las liturgias, especialmente la misa. Realizar
un acto unidos en la Trinidad es realizarlo en el amor.
Hoy la 2ª
lectura,
de san
Pablo,
está en
esta
órbita.
Hermanos: Alegraos, enmendaos,
animaos; tened un mismo sentir y vivid
en paz. Y el Dios del amor y de la paz
estará con vosotros. Saludaos
mutuamente con el beso ritual. Os
saludan todos los santos. La gracia del
Señor Jesucristo, el amor de Dios y la
comunión del Espíritu Santo esté siempre
con todos vosotros.
2Corintios 13,11-13
Terminamos
recordando que en
este día de la Stma.
Trinidad debemos
alabar con todo
nuestro corazón a
Dios, que es Padre,
Hijo y Espíritu Santo.
Pero esta alabanza
será verdadera si nos
esforzamos por imitar
lo principal de la
Trinidad que es el
amor.
En primer lugar amor
a ese Dios Padre que
nos ha creado; a
Dios Hijo que nos ha
redimido; y a Dios
Espíritu Santo que
nos santifica. Por
eso durante todas
las horas del día
Dios merece todo
honor y toda gloria. Y
terminamos
deseando la alabanza
infinita.
Automático
y a ti oh
luz
perenne
unida,
a nuestras almas rendidas.
En la aurora te alabamos,
y también al
mediodía
suspirando
por gozar,
en el cielo de tu vista.
Al Padre,
al hijo y
a tí
Espíritu
Santo,
que das
vida, y
siempre
se den
glorias
infinitas,
Al Padre, al hijo y a tí Espíritu Santo,
que das
vida,
alabanzas
infinitas.
Al
Padre,
al hijo y
a tí
Espíritu
Santo,
AMÉN

Domingo Santísima Trinidad ciclo a

  • 1.
  • 2.
    Comenzamos hoy saludando comolo hace san Pablo en su 2ª carta a los corintos, 2ª lectura de hoy, y que decimos al comenzar siempre en la misa:
  • 3.
    Es una gran fiesta, porqueel misterio de la Trinidad es “la cumbre de todos los misterios de nuestra fe”.
  • 4.
    Nuestra liturgia, mientras caminamos enesta vida terrena, gira alrededor de la Pascua de Cristo. Pero cuando pase el periodo terreno y Cristo vuelva para entregar al Padre la creación redimida y renovada, en la Iglesia eterna del cielo, será sobre todo una liturgia trinitaria.
  • 5.
    En todos losactos religiosos comenzamos “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. Y terminamos con la bendición del “Padre, Hijo y Espíritu Santo”. Y la oración más grandiosa que podemos recitar es:
  • 6.
    Gloria al Padre, gloria alHijo, gloria al Espíritu Santo. Automático
  • 7.
    Como era en un principio, ahoray siempre, por los siglos
  • 8.
  • 9.
    Es verdad quenunca podremos llegar a comprenderlo, porque traspasa nuestras posibilidades de comprensión. Pero también es verdad que Dios es tan inmenso que entendemos que nunca podremos abarcarle, aunque sí acatarle y alabarle. Sobre esta verdad de la Stma. Trinidad, un solo Dios y tres personas, lo primero que debemos hacer es creerlo, lo dice nuestra fe.
  • 10.
    Si no pudiéndole abarcar,Dios nos lo ha revelado, alguna o mucha razón tendrá para hacérnoslo saber. A esto debemos llegar, porque, si Dios nos lo revela, es que tiene que ser muy importante para nuestra vida actual y futura.
  • 11.
    En el Ant.Testamento parece que hay indicios de este misterio; pero en realidad no se revela, pues interesaba más acentuar el hecho de que Dios es uno solo para que los israelitas no cayeran en idolatrías de falsos dioses que veían en pueblos vecinos.
  • 12.
    En primer lugar demostróque Él era Dios, con sus palabras y su vida; pero sobre todo con los milagros, realizando con su poder obras que nadie puede hacer, como la resurrección de Lázaro. Y finalmente su propia resurrección anunciada y atestiguada. Fue Jesús, Dios hecho hombre, quien nos reveló este augusto misterio.
  • 13.
    Jesús hablaba de suPadre celestial como de una persona diferente. Al Padre se dirigía en la oración dándole gracias y al Padre nos estimulaba a orar. Pero el Padre era igual a él: “El padre y yo somos una misma cosa”, “Quien me ha visto a mi ha visto al Padre”.
  • 14.
    Jesús se loda con el aliento después de la resurrección, y vendrá en Pentecostés iluminando y dando fuerza sobrenatural. Del Espíritu Santo habló Jesús sobre todo al final de su vida: Será otro consolador para los apóstoles, les enseñará todas esas cosas y les iluminará. Es decir, es Alguien diferente, que tendrá poderes de Dios.
  • 15.
    Lo importante deesta realidad de la Santísima Trinidad no es que lo metamos en el entendimiento sino en el corazón. Lo importante es que nos vayamos empapando de este Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, hasta irnos sumergiendo en este misterio como lo hacían los santos.
  • 16.
    La Trinidad nodebe ser algo que nos oprima, porque necesariamente debamos creer, sino está para que sintamos su vitalidad y nos sintamos llenos de algo que es lo más grandioso donde poder vivir. Por eso le decimos con entusiasmo: Padre, yo te amo, Jesús, yo te adoro, Espíritu, yo te alabo.
  • 17.
    Oh Padre, yote amo. Automático
  • 18.
  • 19.
    Oh Padre, yote amo.
  • 21.
  • 22.
  • 23.
  • 25.
  • 26.
  • 27.
  • 28.
  • 29.
    La razón principal porla que podemos entrever que Dios es Trinidad es:
  • 30.
    No necesita nada,pero, como es amor, quiere difundirse y hace que otros seres puedan tener la alegría del amor. Veamos lo que nos dicen hoy las lecturas. Dios no es un solterón aburrido. Dios es familia. Dios es intercambio de amor infinito entre el Padre, el Hijo y el Espíritu.
  • 31.
    En la 1ªlectura se habla de Moisés, el hombre que hablaba íntimamente con Dios. Él sabía que no podía contemplar plenamente a Dios, pues moriría; pero le quería conocer más. Un día le dijo Dios que le iba a ver, como de espalda, pero iba a conocer algo real de Dios. Dios le enseñó que lo principal en Él no es el poder, sino la bondad y la misericordia. Así dice la lectura:
  • 32.
    En aquellos días,Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor. El Señor pasó ante él, proclamando: "Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad". Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra. Y le dijo: "Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya." Éxodo 34,4b-6.8-9
  • 33.
    Los israelitas estaban acostumbradosa llamar a Dios “todopoderoso” y “Señor de los ejércitos”. Ahora nos descubre el mismo Dios que lo que le agrada es que le llamen: “Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad”. No quiere decir que Dios tiene misericordia, sino que su esencia es ser misericordioso y compasivo.
  • 34.
    Moisés, como muchoscreían que la gloria de Dios estaba en el poder y en la sabiduría. Hoy aprende Moisés que la gloria de Dios está en el amor, en la misericordia, en el perdón. Ello es lo mismo que decir: “Dios es amor”.
  • 35.
    Por eso antela debilidad humana Dios usa de tal manera su misericordia y amor que manda a su Hijo para salvarnos. Hoy el evangelio nos trae uno de los principales textos de la Revelación. El evangelista, después de escuchar hablar a Jesús de la nueva vida que nos quiere dar, entusiasmado e inspirado por Dios dice lo siguiente: Juan 3,16-18
  • 36.
    Tanto amó Diosal mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.
  • 37.
    Aquí aparece el inmensoamor del Padre que entrega a su Hijo, el amor del Hijo que se ofrece y el Espíritu Santo que nos impulsa a creer, para unir nuestro amor al de Dios. Por esto merece todo honor y gloria el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Aleluya.
  • 38.
    Tanto amó Diosal mundo Automático
  • 39.
  • 40.
    Para que todoel que cree en Él
  • 41.
    No perezca sinotenga vida eterna.
  • 42.
    Da gloria al Padre, gloriaal Hijo y al Espíritu Santo:
  • 43.
    Al Dios que es, queera y que vendrá.
  • 44.
  • 45.
    Es el misteriode la Santa Trinidad.
  • 46.
  • 47.
    Nosotros hemos sidocreados “a imagen y semejanza de Dios”. Es una imagen que la hemos recibido “como en embrión”. La finalidad de esta vida es perfeccionarla para conseguir la vida eterna. Ya hemos visto cómo es Dios: es Amor. Por lo tanto cuanto más amor tengamos, del verdadero, más iremos asemejándonos al ideal, que es Dios.
  • 48.
    Nuestro amor debe serun amor que comunique el ser de Dios, que comparte y se entrega, que produce la comunión perfecta. Los israelitas estaban acostumbrados a una religión de templo, de leyes, casi sólo de actos externos. Jesús nos habla de una nueva vida, de entrar en otra órbita, la órbita del amor.
  • 49.
    Si queremos seguiral Dios del amor y de la paz, debemos vivirlo hacia los demás. Debemos buscar la unidad en el espíritu. Aquí san Pablo nos da el saludo con el que comenzamos las liturgias, especialmente la misa. Realizar un acto unidos en la Trinidad es realizarlo en el amor. Hoy la 2ª lectura, de san Pablo, está en esta órbita.
  • 50.
    Hermanos: Alegraos, enmendaos, animaos;tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Saludaos mutuamente con el beso ritual. Os saludan todos los santos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con todos vosotros. 2Corintios 13,11-13
  • 51.
    Terminamos recordando que en estedía de la Stma. Trinidad debemos alabar con todo nuestro corazón a Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Pero esta alabanza será verdadera si nos esforzamos por imitar lo principal de la Trinidad que es el amor.
  • 52.
    En primer lugaramor a ese Dios Padre que nos ha creado; a Dios Hijo que nos ha redimido; y a Dios Espíritu Santo que nos santifica. Por eso durante todas las horas del día Dios merece todo honor y toda gloria. Y terminamos deseando la alabanza infinita.
  • 53.
  • 54.
    y a tioh luz perenne unida,
  • 56.
  • 57.
    En la aurorate alabamos,
  • 58.
  • 59.
  • 60.
    en el cielode tu vista.
  • 61.
    Al Padre, al hijoy a tí Espíritu Santo,
  • 62.
    que das vida, y siempre seden glorias infinitas,
  • 63.
    Al Padre, alhijo y a tí Espíritu Santo,
  • 64.
  • 65.
    Al Padre, al hijo y atí Espíritu Santo,
  • 67.