La Palabra es un don. El otro es un don.
El documento habla sobre la parábola del rico y Lázaro, resaltando que la Palabra de Dios es un regalo capaz de conducir a la conversión. También destaca que al cerrar el corazón a este don se cierra al don del prójimo. La Cuaresma es un tiempo para renovarse a través del encuentro con Cristo en la Palabra, los sacramentos y los necesitados.