El documento habla sobre la importancia de mantener la fe y la conducta cristiana a lo largo de la vida. Señala que al igual que con el carnet de conducir se puede perder puntos por infracciones, como cristianos también corremos el riesgo de perder "puntos" con Dios si no vivimos de acuerdo a los valores evangélicos. Exhorta a los fieles a no dejarse influir por las críticas del mundo y en cambio concentrarse en agradar a Dios con una vida de fe y compromiso con los demás.