Este decreto supremo aprueba los Estándares Nacionales de Calidad Ambiental para Agua en Perú con el objetivo de establecer los niveles máximos de sustancias en el agua que no representan riesgo para la salud o el ambiente. El decreto incluye anexos que detallan los estándares para cuatro categorías de agua: poblacional y recreacional, actividades marino costeras, riego de vegetales y bebidas de animales, y conservación del ambiente acuático.