Nüm. 91                                                                    A B C                                                                            Pag. 3
         lando Jos clásicos bailes de la tierra, generosos y cosqui-
         lleantes como sus vinos, que son la alegría hecha música-            EL INCIDENTE PARLAMENTARIO LINARES-RODRIGO
            La gente madrileña no busca estas diversiones. Va en
         demanda de ¡os ventorros y de los merenderos, y al com-
         pás de los organillos bullangueros, borrachos de júbilo,
         cascada Ja voz chillona de tanto gritar, que cantan schoitis
         y preludian un pasodoble jacarandoso y con donaire, las
         parejas desfilan con actitudes chulescas, llevando el aire con
         la gracia de sus decires, que suenan siempre á requiebros.
            Así, en los bailes, fuera de la entraña madrileña, por
         donde circula la burguesía cosmopolita en la tarde de los
         domingos, el menos asiduo observará cómo se rompe la
         uniformidad de la fisonomía madrileña, como se desglosa
         su carácter y se deseintegran las distintas notas regio-
         nales que, unidas, componen el rostro y acento de este
         pUebl
                 °"                         ÁNGEL GUERRA


           EL VIAJE DEL SR. MORET
         <J abido es que el Sr. Moret acaba de realizar, acompa-
         K
           -' nado de varios de sus amigos políticos, un viaje por
         Andalucía para estudiar-sobre el terreno el grave pro-
         blema agrario, que no despierta toda la atención que
         merece en nuestros gobernantes. Entre los puntos que
         ha visitado, merece citarse el cortijo El Torbiscal, her-
         mosa finca, verdaderamente modelo, no sólo por la or-
         ganización del trabajo, sino por el trato que se da á los
         obreros. Si en todas partes estuviesen lo mismo, puede
         afirmarse que no liabría cuestión social; esa cuestión tan
         pavorosa que el Sr. Moret ha podido apreciar recorrien-
         do los extensos latifundios de Morón, Carmona, Jerez,                              DON RODRIGO SOR1ANO,                               TENIENTE GENERAL D . ARSENIO LINARES POMBO,
         Lebrija, etc.                                                          DIPUTADO Á CORTES REP"B' ¡CANO POR VA1 FNC1A                              MINISTRO DÉ LA GUERRA




                                D . SEGISMUNDO MORET                        MORET FORMANDO GRUPO CON EL MAYORAL DEL GANADO,                           MORET CON SUS AMIGOS       :       i
                 DIRIGIÉNDOSE AL «TORBISCAL», CORTIJO DEL SR. CÁMARA                   Y EL APERADOR DEL CORTIJO                         EN LA PUERTA DE LA HERMOSA FINCA DEL SR. CÁMARA ?


            E! Toibiscal es, como decimos, un hermoso cortijo                   ADR1D RELIGIOSO. LAS IGLESIAS                           ropeizará, multiplicando sus focos eléctricos y pavimen-
         del opulento ganadero D. José María Cámara. Mide                                                                               tando sus calles de asfalto, pero frente á las refórnjas se
          12.000 fanegas. Sus obreros están perfectamente aten-                  DEL PUEBLO. SEGUNDA SERIE                              erguirán-siempre esos dos edificios recordando un ayer
         didos. Tienen una gañanía que es un salón amplísimo; re-            Dos iglesias hay en Madrid que parecen como asumir         castizo que no muere. Se llaman esas dos venerandas Já-
        ciben el pa'i de cuatro libras, que es parte del jornal, de       la representación genuina de su pueblo típico y fiel guar-    bricas San Cayetano y San Lorenzo.
         calidad excelente, y, en suma, están sometidos á un ré-          dador de las inveteradas costumbres locales. Diríase que         Débese el primero al célebre Churriguera, sin
         gimen que no es patronal, sino verdaderamente paternal           son dos banderas gloriosas en torno á las cuales la tradi-    según Gonz, le pertenezca la traza del templo, el diseño
         del Sr. Cámara, que cuida de su finca, de los trabajos y         ción agrupa á sus adeptos. Con sólo nombrarlas se pien-       delcual fue traído de Roma, continuando la construc-
         de los obreros. De éstos, los que menos tiempo llevan en         sa en verbenas, en pañuelos de crespón, en barreños de        ción, muerto el', famoso innovador, D . Pedro Ribera.
         !a finca son doce ó catorce años, lo que prueba lo satis-        sangría, en donaire de mujeres y en guapeza de hombres,       Corresponde, pues, el templo á una época de mal gusto,
         fechos que viven.                                                en devoción en que las oraciones alternan con los dichos.     cosa que se echó de ver desde la fachada con los capite-
            Desgraciadamente, D . José María Cámara y su Tor-             Mientras ellas subsistan, la manolería resucitará una vez     les compuestos y amanerados de sus ocho pilastras y las
         biscal son una excepción poco frecuente, y, en general,          al año, y en tanto que sus campanas toquen á fiesta por       hornacinas recargadas de adornos que encuadran las efi-
         la clase obrera de Andalucía se queja, con razón, de las         el estío y sus puertas se abran en la canícula para dar sa-   gies de Nuestra Señora, San Cayetano y San Andrés
         condiciones en que se desliza su miserable existencia.           lida al cortejo de oro de una procesión, la capital se eu-    Avelino, las tres de caliza y de mano del artífice Pedro
                                                                                                                                        Alonso de los Ríos. Choca desde luego en su interior,
                                                                                                                                        de planta de cruz griega, su semejanza con el del M o -
                                                                                                                                        nasterio del Escorial, á la que contribuye la cúpula del
                                                                                                                                        crucero, sus macizos pilares y sus cuatro capillas ¿erra-
                                                                                                                                        das y con sus respectivas bóvedas. Es una de las conta-
                                                                                                                                        das iglesias de Madrid que ostenta frescos, obra de don
                                                                                                                                         Luis Velázquez, el otro Velázquez, como le llaman los
                                                                                                                                        aficionados á la pintura. Son notables las estatuas de San
                                                                                                                                        Andrés Avelino, de Alonso de los Ríos, y Ja Divina Pas-
                                                                                                                                        tora, de Salvador y Carmona¿ Sirvió de fundamento
                                                                                                                                        por decirlo así, á la construcción del San Cayetano ac-
                                                                                                                                        tual las reducidas proporciones del oratorio su antece-
                                                                                                                                        sor, debido á la piedad de un hacendado madrileño que
                                                                                                                                        quiso conservar el incógnito de su piadosa fundación al
                                                                                                                                         entregárselo á los teatinos.
                                                                                                                                           ¡Medrado San Lorenzo! Todos sus historiadores y
                                                                                                                                        panegiristas le dedican cuatro líneas, haciendo constar
                                                                                                                                        que es uno de los más pobres de Madrid. Y por desgra-
                                                                                                                                        cia suya lo es. Nada de esculturas, de lienzos, de primo-
                                                                                                                                        res arquitectónicos. Sólo sus recuerdos tradicionales, su
                                                                                                                                        emplazamiento en el que pudiera llamarse corazón délos
                                                                                                                                        barrios bajos, su fisonomía que pide á voces covachuelis-
                                                                                                                                        tas y corchetes, los petimetres y las damiselas de D. Ra-
                                                                                                                                        món de la Cruz, que tantos personajes fue ¿buscar para
           •..WB3SSÉS3SS                                                                                                                sus saínetes á la salida de las misas de hora en este tem-
                                                                                                                                        plo y en el de su colega «del bronce» San Cayetano.
           MORET LEYENDO UNA CARTA EN EL JARDÍN DEL «TORBISCAL»,            ESCENAS DEL CAMPO EN EL COKTJJO DEL GANADERO SR. CÁMARA     Fue fundado San Lorenzo en tiempos de Felipe 111 como
                         PROPIEDAD DEL SR. D . JOSÉ CÁMARA                     DURANTE LA ESTANCIA DEL SR. MORET EN AQUELLA FINCA       una hijuela de San Sebastián, y resplandeció en él el




ABC (Madrid) - 03/02/1904, Página 3
Copyright (c) DIARIO ABC S.L, Madrid, 2009. Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los
contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición
como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa, a salvo del uso de los
productos que se contrate de acuerdo con las condiciones existentes.

1904 Viaje Moret

  • 1.
    Nüm. 91 A B C Pag. 3 lando Jos clásicos bailes de la tierra, generosos y cosqui- lleantes como sus vinos, que son la alegría hecha música- EL INCIDENTE PARLAMENTARIO LINARES-RODRIGO La gente madrileña no busca estas diversiones. Va en demanda de ¡os ventorros y de los merenderos, y al com- pás de los organillos bullangueros, borrachos de júbilo, cascada Ja voz chillona de tanto gritar, que cantan schoitis y preludian un pasodoble jacarandoso y con donaire, las parejas desfilan con actitudes chulescas, llevando el aire con la gracia de sus decires, que suenan siempre á requiebros. Así, en los bailes, fuera de la entraña madrileña, por donde circula la burguesía cosmopolita en la tarde de los domingos, el menos asiduo observará cómo se rompe la uniformidad de la fisonomía madrileña, como se desglosa su carácter y se deseintegran las distintas notas regio- nales que, unidas, componen el rostro y acento de este pUebl °" ÁNGEL GUERRA EL VIAJE DEL SR. MORET <J abido es que el Sr. Moret acaba de realizar, acompa- K -' nado de varios de sus amigos políticos, un viaje por Andalucía para estudiar-sobre el terreno el grave pro- blema agrario, que no despierta toda la atención que merece en nuestros gobernantes. Entre los puntos que ha visitado, merece citarse el cortijo El Torbiscal, her- mosa finca, verdaderamente modelo, no sólo por la or- ganización del trabajo, sino por el trato que se da á los obreros. Si en todas partes estuviesen lo mismo, puede afirmarse que no liabría cuestión social; esa cuestión tan pavorosa que el Sr. Moret ha podido apreciar recorrien- do los extensos latifundios de Morón, Carmona, Jerez, DON RODRIGO SOR1ANO, TENIENTE GENERAL D . ARSENIO LINARES POMBO, Lebrija, etc. DIPUTADO Á CORTES REP"B' ¡CANO POR VA1 FNC1A MINISTRO DÉ LA GUERRA D . SEGISMUNDO MORET MORET FORMANDO GRUPO CON EL MAYORAL DEL GANADO, MORET CON SUS AMIGOS : i DIRIGIÉNDOSE AL «TORBISCAL», CORTIJO DEL SR. CÁMARA Y EL APERADOR DEL CORTIJO EN LA PUERTA DE LA HERMOSA FINCA DEL SR. CÁMARA ? E! Toibiscal es, como decimos, un hermoso cortijo ADR1D RELIGIOSO. LAS IGLESIAS ropeizará, multiplicando sus focos eléctricos y pavimen- del opulento ganadero D. José María Cámara. Mide tando sus calles de asfalto, pero frente á las refórnjas se 12.000 fanegas. Sus obreros están perfectamente aten- DEL PUEBLO. SEGUNDA SERIE erguirán-siempre esos dos edificios recordando un ayer didos. Tienen una gañanía que es un salón amplísimo; re- Dos iglesias hay en Madrid que parecen como asumir castizo que no muere. Se llaman esas dos venerandas Já- ciben el pa'i de cuatro libras, que es parte del jornal, de la representación genuina de su pueblo típico y fiel guar- bricas San Cayetano y San Lorenzo. calidad excelente, y, en suma, están sometidos á un ré- dador de las inveteradas costumbres locales. Diríase que Débese el primero al célebre Churriguera, sin gimen que no es patronal, sino verdaderamente paternal son dos banderas gloriosas en torno á las cuales la tradi- según Gonz, le pertenezca la traza del templo, el diseño del Sr. Cámara, que cuida de su finca, de los trabajos y ción agrupa á sus adeptos. Con sólo nombrarlas se pien- delcual fue traído de Roma, continuando la construc- de los obreros. De éstos, los que menos tiempo llevan en sa en verbenas, en pañuelos de crespón, en barreños de ción, muerto el', famoso innovador, D . Pedro Ribera. !a finca son doce ó catorce años, lo que prueba lo satis- sangría, en donaire de mujeres y en guapeza de hombres, Corresponde, pues, el templo á una época de mal gusto, fechos que viven. en devoción en que las oraciones alternan con los dichos. cosa que se echó de ver desde la fachada con los capite- Desgraciadamente, D . José María Cámara y su Tor- Mientras ellas subsistan, la manolería resucitará una vez les compuestos y amanerados de sus ocho pilastras y las biscal son una excepción poco frecuente, y, en general, al año, y en tanto que sus campanas toquen á fiesta por hornacinas recargadas de adornos que encuadran las efi- la clase obrera de Andalucía se queja, con razón, de las el estío y sus puertas se abran en la canícula para dar sa- gies de Nuestra Señora, San Cayetano y San Andrés condiciones en que se desliza su miserable existencia. lida al cortejo de oro de una procesión, la capital se eu- Avelino, las tres de caliza y de mano del artífice Pedro Alonso de los Ríos. Choca desde luego en su interior, de planta de cruz griega, su semejanza con el del M o - nasterio del Escorial, á la que contribuye la cúpula del crucero, sus macizos pilares y sus cuatro capillas ¿erra- das y con sus respectivas bóvedas. Es una de las conta- das iglesias de Madrid que ostenta frescos, obra de don Luis Velázquez, el otro Velázquez, como le llaman los aficionados á la pintura. Son notables las estatuas de San Andrés Avelino, de Alonso de los Ríos, y Ja Divina Pas- tora, de Salvador y Carmona¿ Sirvió de fundamento por decirlo así, á la construcción del San Cayetano ac- tual las reducidas proporciones del oratorio su antece- sor, debido á la piedad de un hacendado madrileño que quiso conservar el incógnito de su piadosa fundación al entregárselo á los teatinos. ¡Medrado San Lorenzo! Todos sus historiadores y panegiristas le dedican cuatro líneas, haciendo constar que es uno de los más pobres de Madrid. Y por desgra- cia suya lo es. Nada de esculturas, de lienzos, de primo- res arquitectónicos. Sólo sus recuerdos tradicionales, su emplazamiento en el que pudiera llamarse corazón délos barrios bajos, su fisonomía que pide á voces covachuelis- tas y corchetes, los petimetres y las damiselas de D. Ra- món de la Cruz, que tantos personajes fue ¿buscar para •..WB3SSÉS3SS sus saínetes á la salida de las misas de hora en este tem- plo y en el de su colega «del bronce» San Cayetano. MORET LEYENDO UNA CARTA EN EL JARDÍN DEL «TORBISCAL», ESCENAS DEL CAMPO EN EL COKTJJO DEL GANADERO SR. CÁMARA Fue fundado San Lorenzo en tiempos de Felipe 111 como PROPIEDAD DEL SR. D . JOSÉ CÁMARA DURANTE LA ESTANCIA DEL SR. MORET EN AQUELLA FINCA una hijuela de San Sebastián, y resplandeció en él el ABC (Madrid) - 03/02/1904, Página 3 Copyright (c) DIARIO ABC S.L, Madrid, 2009. Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa, a salvo del uso de los productos que se contrate de acuerdo con las condiciones existentes.