Este documento discute la importancia de la motivación y la dimensión afectiva en el proceso de adquisición de una lengua extranjera. Argumenta que el aprendizaje implica los aspectos físico, afectivo y cognitivo del estudiante. Sin embargo, tradicionalmente los materiales de enseñanza se han centrado sólo en el aspecto cognitivo, dejando de lado lo físico y emocional. El documento aboga por incluir más la motivación y los aspectos emocionales en la enseñanza de idiomas para crear un ambiente