La belleza es un bien escaso y valioso con implicaciones económicas. Un estudio encontró que las personas atractivas ganan más que las personas de apariencia estándar, con los hombres atractivos ganando un 4% más y las mujeres atractivas ganando un 8% más. Sin embargo, la belleza solo es un factor y no determina por completo el éxito, ya que hay muchas otras cualidades como la inteligencia y la personalidad que también contribuyen al rendimiento laboral.