Domingo 23º TIEMPO ORDINARIO  - CICLO B Se despegarán los  ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará”.  ( Isaías 35, 4-7)
La profecía de Isaías anunciaba los futuros tiempos mesiánicos. El profeta miraba a su alrededor y veía un páramo.  Anunciaba tiempos de manantiales y torrentes, de aguas y estanques en la estepa.
Esas esperanzas eran el reflejo de una humanidad que busca en Dios la salvación integral de la persona y de la sociedad.
Es bueno evocar esas esperanzas, por utópicas que parezcan.  Por difícil que parezca la tarea, nadie puede caer en la tentación de abandonarla. El Evangelio genera un mundo nuevo. La evangelización es la tarea de la vida cristiana.
Jesús lo apartó de la multitud, acercó sus dedos a los oídos y a la boca del enfermo y pronunció la palabra “ Effetá” que significa “ Ábrete”. En el evangelio de este domingo se nos dice que la gente pidió a Jesús  que impusiera las manos sobre  un hombre sordo y que apenas podía hablar.
Sólo los gestos de sus manos podían hacer perceptible  la compasión y el poder de Jesús. Y aquella palabra podía manifestar su fuerza y autoridad a todos los que podían oírle.
Jesús elevó la vista al cielo  y suspiró.  Con su mirada a lo alto señalaba habitualmente su confianza en el Padre.  Su aliento cortado reflejaba su cercanía al dolor o la debilidad de las gentes.
Divino y humano. Así era Él. Y así habían de ser  todos los que trataran de seguir su camino por los por los siglos.
“ Todo lo ha hecho bien” Las acciones buenas reflejan la bondad de quien las hace. La bondad y  la  compasión de Jesús.
“ Hace oír a los sordos” Ahora Jesús capacita a los sordos para escuchar y aceptar de corazón  la única palabra que libera. Si en Israel los libros santos  invitaban al creyente  a “oír” la voz de Dios, es porque de ella dependía  su libertad.
“ Hace hablar a los mudos” Si los ídolos tenían boca, no había voz en su garganta. La mudez era la señal más clara de su falsedad. Ahora Jesús exhorta a los suyos a anunciar por todas partes el mensaje de la salvación y de la vida.
Señor Jesús, ayúdanos a escuchar con fe tu palabra y a anunciarla en todas partes con coraje y alegría. Amén.
Autor:   José Román Flecha LA PALABRA DEL SEÑOR Ed. Secretariado Trinitario -Salamanca 2007

23º+Domin..

  • 1.
    Domingo 23º TIEMPOORDINARIO - CICLO B Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará”. ( Isaías 35, 4-7)
  • 2.
    La profecía deIsaías anunciaba los futuros tiempos mesiánicos. El profeta miraba a su alrededor y veía un páramo. Anunciaba tiempos de manantiales y torrentes, de aguas y estanques en la estepa.
  • 3.
    Esas esperanzas eranel reflejo de una humanidad que busca en Dios la salvación integral de la persona y de la sociedad.
  • 4.
    Es bueno evocaresas esperanzas, por utópicas que parezcan. Por difícil que parezca la tarea, nadie puede caer en la tentación de abandonarla. El Evangelio genera un mundo nuevo. La evangelización es la tarea de la vida cristiana.
  • 5.
    Jesús lo apartóde la multitud, acercó sus dedos a los oídos y a la boca del enfermo y pronunció la palabra “ Effetá” que significa “ Ábrete”. En el evangelio de este domingo se nos dice que la gente pidió a Jesús que impusiera las manos sobre un hombre sordo y que apenas podía hablar.
  • 6.
    Sólo los gestosde sus manos podían hacer perceptible la compasión y el poder de Jesús. Y aquella palabra podía manifestar su fuerza y autoridad a todos los que podían oírle.
  • 7.
    Jesús elevó lavista al cielo y suspiró. Con su mirada a lo alto señalaba habitualmente su confianza en el Padre. Su aliento cortado reflejaba su cercanía al dolor o la debilidad de las gentes.
  • 8.
    Divino y humano.Así era Él. Y así habían de ser todos los que trataran de seguir su camino por los por los siglos.
  • 9.
    “ Todo loha hecho bien” Las acciones buenas reflejan la bondad de quien las hace. La bondad y la compasión de Jesús.
  • 10.
    “ Hace oíra los sordos” Ahora Jesús capacita a los sordos para escuchar y aceptar de corazón la única palabra que libera. Si en Israel los libros santos invitaban al creyente a “oír” la voz de Dios, es porque de ella dependía su libertad.
  • 11.
    “ Hace hablara los mudos” Si los ídolos tenían boca, no había voz en su garganta. La mudez era la señal más clara de su falsedad. Ahora Jesús exhorta a los suyos a anunciar por todas partes el mensaje de la salvación y de la vida.
  • 12.
    Señor Jesús, ayúdanosa escuchar con fe tu palabra y a anunciarla en todas partes con coraje y alegría. Amén.
  • 13.
    Autor: José Román Flecha LA PALABRA DEL SEÑOR Ed. Secretariado Trinitario -Salamanca 2007