El documento analiza la parábola del Evangelio sobre los obreros de la viña. Explica que todos los creyentes tienen un puesto importante en la Iglesia, aunque algunos no se sienten invitados a participar. También argumenta que Dios llama a todos los hombres y mujeres a trabajar por un mundo más justo y que el Reino de Dios es más amplio que la Iglesia.