El documento discute los principios fundamentales del liberalismo como el autodominio y la no agresión. Explica que el valor es subjetivo y que cada individuo valora los bienes de manera diferente. Señala que la propiedad privada es más productiva que la propiedad común ya que las personas cuidan y mantienen lo que les pertenece de forma exclusiva. Finalmente, resalta que sólo con derechos de propiedad correctamente establecidos se pueden incentivar el progreso y desarrollo de la sociedad.