El documento describe los orígenes y la expansión del cristianismo. Comenzó como una secta del judaísmo en Jerusalén en los primeros siglos d.C. y se extendió por el Imperio Romano. Los cristianos fueron perseguidos por su lealtad a Jesús en lugar del emperador, pero sobrevivieron escondiéndose en catacumbas. Eventualmente, el emperador Constantino legalizó el cristianismo y más tarde se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano bajo Teodosio el Grande