Este documento analiza la componente visual del videojuego como herramienta educativa. Explica que los videojuegos crean un espacio virtual inmersivo mediante el uso de montaje interno y una representación realista del espacio y el tiempo. También describe cómo la interactividad del videojuego convierte al jugador en coautor de la narrativa a través de sus decisiones, y sugiere que estas características pueden aprovecharse para fines educativos.