Los griegos tenían una religión politeísta y antropomórfica, donde los dioses representaban fuerzas de la naturaleza. Creían que los dioses vivían como humanos pero eran inmortales e intervenían en sus vidas. Celebraban los juegos olímpicos cada cuatro años en Olimpia en honor a Zeus, donde participaban atletas de toda Grecia y reinaba la paz durante su realización. Los mitos formaban parte de su cultura y explicaban el origen del mundo.