El formato 3D en el cine ha evolucionado desde sus inicios en la década de 1880 hasta convertirse en el estándar actual, a pesar de haber pasado por varios altibajos. Se han utilizado diferentes técnicas como lentes de color y polarización para lograr la visión tridimensional. Películas innovadoras como "Avatar" han impulsado la popularidad del 3D, aunque su éxito depende de la tecnología disponible en cada época.