La Organización Mundial del Comercio (OMC), fundada el 1 de enero de 1995, supervisa los acuerdos comerciales internacionales y promueve objetivos como el desarrollo sostenible y la equidad en el comercio. A diferencia del GATT, que solo abarcaba el comercio de bienes, la OMC amplía su enfoque a servicios, propiedad intelectual e inversiones, estableciendo principios orientados a la no discriminación y la reducción de obstáculos comerciales. En un contexto de cambios económicos globales, se destaca la importancia de los países emergentes y la urgencia de adaptarse a nuevas dinámicas de comercio internacional.