Sandra se enfadó con su amiga Lucía durante un juego de recreo y comenzó a insultarla, lo que provocó una discusión entre ambas. La profesora Susana habló con Sandra, pero ella se justificó y culpó a Lucía. Más tarde, Sandra se sintió mal por lo sucedido aunque seguía culpando a los demás. El documento sugiere que Sandra tiene problemas de soberbia y orgullo y que es importante reconocer los propios errores para mejorar.