Un padre le dio gracias a Dios por la comida antes del desayuno, pero luego se quejó de sus problemas. Su hija pequeña le preguntó si Dios escuchó su oración de agradecimiento o sus quejas. El padre reconoció que solo debería dar gracias a Dios. Volvieron a orar juntos dando gracias por las bendiciones diarias de Dios.