Estos artículos publicados en Diario 16 cuestionan la existencia del VIH como causante del SIDA y critican las terapias contra el SIDA basadas en medicamentos como el AZT. Expertos disidentes entrevistados argumentan que no se han presentado pruebas concluyentes de la existencia del VIH y que los tratamientos comunes son tóxicos y tienden a ser mortales para los pacientes. El periódico ofrece un premio para quien presente dichas pruebas.