Antes de entregar una instalación eléctrica residencial al cliente, es necesario realizar pruebas finales para verificar que funcione correctamente. Estas pruebas incluyen medir el voltaje en diferentes puntos, probar interruptores y equipos de alumbrado, y verificar que los accesorios eléctricos funcionen adecuadamente. Es importante realizar estas pruebas de seguridad para asegurar que no haya problemas eléctricos antes de la entrega al cliente.