Este poema cuenta la historia de varios animales que intentan alcanzar la luna para averiguar su sabor. Cada animal se sube encima de otro más grande para tratar de acercarse, formando una cadena. Finalmente, el pequeño ratón logra morder un pedazo de la luna, descubriendo que sabe "más buena que la aceituna". La luna les dice a los animales que estaba reflejada en el agua todo el tiempo, donde podrían haberla alcanzado fácilmente.