El artículo revisa la cefalea postpunción dural (CPPD) y propone mejores prácticas para su prevención y tratamiento, basándose en la evidencia actual. Se identifican varias hipótesis sobre su fisiopatología y se destacan las técnicas de tratamiento conservador y el parche hemático epidural como la técnica de elección. Además, se enfatiza la necesidad de un protocolo multidisciplinar para el seguimiento y manejo efectivo de las complicaciones asociadas.