Este documento argumenta que el cigoto, embrión o feto no son seres humanos según la ciencia. Explica que en las primeras etapas del desarrollo embrionario, las células son idénticas e indiferenciadas, y solo más adelante se diferencian en los diferentes tejidos. Por lo tanto, la afirmación de que el embrión es un ser humano en miniatura es incorrecta. El documento concluye que, dado que el embrión no es un ser humano, no se está matando a nadie al abortar, y por lo tanto