Este artículo científico discute el tema ético del aborto. Argumenta que el aborto debería ser permitido hasta que el feto desarrolle un sistema nervioso funcional, porque antes de eso es solo un conjunto de células sin la capacidad de sentir. También critica los argumentos de que el aborto está mal porque el feto es un ser humano o tiene el potencial de sentir, señalando que esos criterios no son éticamente relevantes. Explora la falta de consenso sobre cuándo exactamente el feto puede sentir y propone establecer un límite