El documento aborda el impacto emocional y social de la muerte de un ser querido, destacando las diversas reacciones y desafíos según la causa de la muerte, como suicidio, homicidio o muerte súbita. Se enfatiza la importancia de la asistencia psicosocial para ayudar a los sobrevivientes a procesar su dolor y encontrar un sentido a su pérdida, a través de terapia breve individual y grupal. El psicólogo social actúa como guía en este proceso de sanación, sin afiliaciones religiosas ni políticas, brindando un espacio seguro para la expresión de sentimientos y la búsqueda de significado.