El documento describe la evolución y el uso del acero en la construcción desde el siglo XIX. Algunas de las obras más significativas de la revolución industrial que utilizaron acero fueron el Palacio de Cristal en 1851, la Galería de las Máquinas en 1889 y la Torre Eiffel en 1889. El acero se utiliza debido a su resistencia y porque permite construir más rápido y en menos espacio.