Existen tres tipos principales de fallas que pueden ocurrir durante la vida útil de un producto: fallas tempranas al comienzo de la vida útil, fallas adultas que ocurren con mayor frecuencia durante la mayor parte de la vida útil, y fallas tardías al final de la vida útil. Las empresas pueden implementar varios tipos de mantenimiento como mantenimiento correctivo, preventivo, predictivo, y centrado en la confiabilidad.