La contabilidad administrativa es esencial para la planificación, control y toma de decisiones en las organizaciones, orientándose al futuro y sirviendo a la dirección. Se diferencia de la contabilidad financiera en su enfoque, regulación y objetivos, mientras que ambas comparten un sistema contable común. Además, la contabilidad estratégica utiliza datos administrativos para desarrollar estrategias que generen ventajas competitivas y responda a los desafíos actuales del mercado.