El documento discute cómo las organizaciones formales e informales ejercen control social en el siglo 21. Explica que el control social puede ser formal e informal. El control formal incluye leyes y regulaciones, mientras que el control informal ocurre a través de la familia, escuela y religión. También analiza las diferencias entre el control formal e informal y concluye que es necesario replantear el control social empezando por limpiar la corrupción dentro de las propias instituciones.