El documento habla sobre la necesidad de preparar el camino para que Dios venga y traiga salvación a todos. Juan el Bautista apareció para predicar la conversión y el bautismo para el perdón de los pecados. Para recibir la salvación de Dios, debemos allanar nuestro camino personal eliminando obstáculos como la desigualdad, la injusticia y la soberbia, y creando igualdad y justicia para que todos puedan ver la salvación.