Preparad
   el
camino
  del      Ciclo C
 Señor
Estamos en el segundo domingo de Adviento,
que significa venida del Señor. En este domingo
ya se hace más presente la primera venida de
Jesús en su nacimiento.

                                 Para que su
                                 recuerdo
                                 tenga más
                                 vida, hoy
                                 trataremos
                                 de su
                                 preparación.
El domingo pasado, 1º de Adviento, la Iglesia se fijaba
sobre todo en prepararse para recibir a Jesús que
vendrá: al final del mundo, que es sobre todo el día de
nuestra muerte.

 Hoy se acentúa el
 hecho de que Dios
      viene.
Se trata de un
presente continuo,
es decir, de una
acción que se
realiza siempre: está
ocurriendo, ocurre
ahora y ocurrirá
también en el futuro.
En todo momento
"Dios viene".
Decía el papa: “No es un Dios que está en el cielo,
desinteresándose de nosotros y de nuestra
historia, sino que es el Dios-que-viene. Es un
Padre que nunca deja de pensar en nosotros y,
respetando totalmente nuestra libertad, desea
encontrarse con nosotros y visitarnos; quiere
venir, vivir en medio de nosotros, permanecer en
nosotros.
                             Viene porque desea
                             liberarnos del mal y
                             de la muerte, de todo
                             lo que impide nuestra
                             verdadera felicidad,
                             Dios viene a
                             salvarnos.”
Para que sea más real y vivo este encuen-
tro con el Señor nos debemos preparar.
                     Una buena preparación
                     debe ser, en primer lugar,
                     por medio de la oración.
                     Hoy en el evangelio nos
                     dirá cómo san Juan
                     Bautista se preparó para
                     predicar estando en el
                     “desierto”. El desierto es
                     un símbolo de oración, de
                     apartarse del ruido
                     mundano para estar
                     mejor con Dios.
El hecho de orar es ya acrecentar nuestra unión
con Dios. Eso significa que ya va viniendo; pero
también debemos pedirle que venga a tantos que
le olvidan.


Le pidamos
que venga
con las
gracias que
necesitamos.
Ven, Salvador,
ven sin tardar,
danos tu gracia
y tu paz.



   Automático
Ven,        danos tu
Salvador,   fuerza y
ven sin     verdad.
tardar,




              Hacer CLICK
Todos los años, en
este segundo y en el
tercer domingo de
Adviento la Iglesia nos
presenta a san Juan
Bautista, quien nos
señala el camino de la
preparación.
En el evangelio oiremos al
Bautista que repite lo del
profeta Isaías.



    Lucas 3,1-6
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
   En el año quince del reinado del emperador Tiberio,
 siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes
virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de Iturea y
 Traconítide, y Lisanio virrey de Abilene, bajo el sumo
  sacerdocio de Anás y Caifás, vino la Palabra de Dios
       sobre Juan, Hijo de Zacarías, en el desierto.
 Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un
 bautismo de conversión para perdón de los pecados,
como está escrito en el libro de los oráculos del profeta
                          Isaías:
  "Una voz grita en el desierto: preparad el camino del
    Señor, allanad sus senderos; elévense los valles,
   desciendan los montes y colinas; que lo torcido se
   enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la
                   salvación de Dios".
San Lucas, que es el evangelista más
técnico en el sentido literario, presenta un
cuadro magnífico para encuadrar la figura
de Jesús (y la del Bautista) en la historia.
Va diciendo quiénes eran los gobernantes:
en Judea, en Galilea, en Roma.
Nuestra religión
                     no es algo
                     hetéreo, sino es
                     histórica de
                     verdad. Jesús
                     vivió en un
                     tiempo
                     determinado y
                     una región
                     determinada.

  Hoy nos presenta predicando al
precursor, que es san Juan Bautista.
Él mismo se
describe y
nos dice que
es “La voz
que clama en
el desierto”.
Automático
Preparen los caminos del Señor,
allanen sus
senderos,
Y todos verán
Hacer CLICK
La voz sin palabras no tiene sentido. El Bautista nos
dirá unas pocas palabras, muy significativas, porque
son anuncio de que llega la Palabra, que es el Verbo de
Dios, que se hace hombre para salvarnos.
Lo que predicaba el Bautista, y nos predica también
  ahora para prepararnos a recibir la Palabra, es la
CONVERSIÓN. Todos necesitamos convertirnos, que es
      cambiar de mentalidad en muchas cosas.
Para muchos convertirse es cambiar su actitud ante la
Navidad. Hay gente que la navidad la entiende sólo como
luces, comidas, felicitaciones, regalos. Se quedan en la
fachada exterior. La Navidad es sobre todo Jesús que
quiere venir más íntimamente a nuestro corazón.



Y para que
venga Jesús,
debemos quitar
los pecados,
sabernos
perdonar y
convertirnos
más hacia Dios.
Por ello la preparación no es cualquier cosa. Hoy
san Juan, siguiendo el ejemplo del profeta Isaías,
         nos habla de preparar el camino.
Preparad los
caminos del
   Señor,



 Automático
haced rectos
    sus senderos.




Hacer CLICK
El ejemplo de preparar el camino es lo que
sucedía cuando el emperador u otra persona
muy importante quería ir a cierto lugar para el
que no había casi camino. Mandaban tropas y
gentes a prepararlo. Si había algún montecito, se
quitaba; se rellenaban valles y los senderos
torcidos se enderezaban.
Esto es lo que tenemos que hacer en nuestra
  vida espiritual para preparar dignamente el
   encuentro con el Señor. Allanar el camino
significa rellenar los valles, abajar los montes y
             enderezar los senderos.
1. Debemos poner
muchas cosas o virtudes
que nos faltan. Cuando
en la misa se dice:
“levantemos el corazón”,
es que nuestro corazón
debe llenarse de la
verdadera alegría, que va
unida con la paz y la
esperanza. Los valles a
rellenar son las grandes
faltas, desconfianzas y
depresiones.
2. Y debemos
quitar de
nosotros
montes de
egoísmo,
autosuficiencia,
envidias, odios
quizá.

Y también la soberbia, el orgullo y la prepotencia.
Cuanto más nos examinemos, veremos
montañitas que estorban la verdadera venida de
Jesús a nuestro corazón.
3. Debemos enderezar
muchas cosas torcidas,
como son los pecados
en general, los vicios y
malas pasiones.
Especialmente las
mentiras en muchos
terrenos: en la política,
en el trabajo, en la vida
corriente.


  Hay que ser sinceros con Dios y con
              el prójimo.
Todos estos arreglos que hay que hacer en
nuestro camino pueden ser de tipo personal o
social. En el sentido sociológico igualar el camino
es procurar que no haya tanta diferencia entre los
que están “arriba” y los que están “abajo”.


                                En la Navidad
                                se suele
                                tender a quitar
                                algo, pero hay
                                demasiadas
                                injusticias.
Este sentido de allanar el camino aparece también en la
primera lectura, que es del profeta Baruc. Éste era un
profeta, que era secretario del gran profeta Jeremías,
que vivió unos 500 años antes de Jesucristo. Pero dicen
los entendidos que este libro está escrito unos 150 años
antes de Jesucristo.

Así que un anónimo,
inspirado por Dios, usó
el nombre de Baruc para
que leyesen mejor su
mensaje.


      Baruc 5, 1-9
Jerusalén, despójate de tu vestido de luto y aflicción y viste
las galas perpetuas de la gloria que Dios te da; envuélvete en
el manto de la justicia de Dios y ponte a la cabeza la diadema
de la gloria perpetua, porque Dios mostrará tu esplendor a
cuantos viven bajo el cielo. Dios te dará un nombre para
siempre: "Paz en la justicia, Gloria en la piedad".
Ponte en pie, Jerusalén, sube a la altura, mira hacia oriente y
contempla a tus hijos, reunidos de oriente a occidente, a la
voz del Espíritu, gozosos, porque Dios se acuerda de ti. A pie
se marcharon, conducidos por el enemigo, pero Dios te los
traerá con gloria, como llevados en carroza real.
Dios ha mandado abajarse a todos los montes elevados, a
todas las colinas encumbradas, ha mandado que se llenen los
barrancos hasta allanar el suelo, para que Israel camine con
seguridad, guiado por la gloria de Dios; ha mandado al
bosque y a los árboles fragantes hacer sombra a Israel.
Porque Dios guiará a Israel entre fiestas, a la luz de su gloria,
con su justicia y su misericordia.
Eran tiempos dificultosos para el pueblo de
Israel; pero se sentía que ya venía la salvación
por parte de Dios. Por esto el profeta anuncia
que el pueblo volverá como en carroza real.


                                      Eso
                                      significaba
                                      que el
                                      camino debía
                                      estar
                                      arreglado
                                      como para
                                      una carroza.
Eran palabras de
esperanza y de
alegría por la
liberación. Palabras
que se aplican a
nosotros, porque
Dios viene a
salvarnos. Dios
quiere que salgamos
del destierro para
recibirle en libertad
de espíritu.
Al fin todo
   encuentro con
   Dios es un signo
   del amor de Dios,
   que quiere nuestra
   correspondencia
   de amor.



Todo el allanar el camino, levantar valles y bajar
 colinas, debe ser un acto continuado de amor.
Hoy a nosotros se nos
dice: “Ponte en pie”. Es
un acto de fortaleza, que
es un don del Espíritu
cuando va unida a la fe y
el amor. Vayamos con
entusiasmo al encuentro
del Señor, quitando los
obstáculos que puedan
entorpecerlo.



 Sintamos en nuestro corazón las palabras que
       el profeta decía para Jerusalén.
Ponte ya de pie que ha llegado tu luz,
     sobre ti la gloria del Señor.




                      Automático
que tu corazón salte de alegría.
Mira allá a tus hijos que vuelven a ti,
   y a tus hijas llevadas en brazos.
canta y danza para Dios.
Que la Virgen
María, que fue la
que mejor se
preparó para la
venida del Señor,
interceda por
nuestra
preparación.



    AMÉN

Dom adv 2 c

  • 1.
    Preparad el camino del Ciclo C Señor
  • 2.
    Estamos en elsegundo domingo de Adviento, que significa venida del Señor. En este domingo ya se hace más presente la primera venida de Jesús en su nacimiento. Para que su recuerdo tenga más vida, hoy trataremos de su preparación.
  • 3.
    El domingo pasado,1º de Adviento, la Iglesia se fijaba sobre todo en prepararse para recibir a Jesús que vendrá: al final del mundo, que es sobre todo el día de nuestra muerte. Hoy se acentúa el hecho de que Dios viene.
  • 4.
    Se trata deun presente continuo, es decir, de una acción que se realiza siempre: está ocurriendo, ocurre ahora y ocurrirá también en el futuro. En todo momento "Dios viene".
  • 5.
    Decía el papa:“No es un Dios que está en el cielo, desinteresándose de nosotros y de nuestra historia, sino que es el Dios-que-viene. Es un Padre que nunca deja de pensar en nosotros y, respetando totalmente nuestra libertad, desea encontrarse con nosotros y visitarnos; quiere venir, vivir en medio de nosotros, permanecer en nosotros. Viene porque desea liberarnos del mal y de la muerte, de todo lo que impide nuestra verdadera felicidad, Dios viene a salvarnos.”
  • 6.
    Para que seamás real y vivo este encuen- tro con el Señor nos debemos preparar. Una buena preparación debe ser, en primer lugar, por medio de la oración. Hoy en el evangelio nos dirá cómo san Juan Bautista se preparó para predicar estando en el “desierto”. El desierto es un símbolo de oración, de apartarse del ruido mundano para estar mejor con Dios.
  • 7.
    El hecho deorar es ya acrecentar nuestra unión con Dios. Eso significa que ya va viniendo; pero también debemos pedirle que venga a tantos que le olvidan. Le pidamos que venga con las gracias que necesitamos.
  • 8.
    Ven, Salvador, ven sintardar, danos tu gracia y tu paz. Automático
  • 9.
    Ven, danos tu Salvador, fuerza y ven sin verdad. tardar, Hacer CLICK
  • 10.
    Todos los años,en este segundo y en el tercer domingo de Adviento la Iglesia nos presenta a san Juan Bautista, quien nos señala el camino de la preparación. En el evangelio oiremos al Bautista que repite lo del profeta Isaías. Lucas 3,1-6
  • 11.
    En aquel tiempodijo Jesús a sus discípulos: En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de Iturea y Traconítide, y Lisanio virrey de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la Palabra de Dios sobre Juan, Hijo de Zacarías, en el desierto. Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: "Una voz grita en el desierto: preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios".
  • 12.
    San Lucas, quees el evangelista más técnico en el sentido literario, presenta un cuadro magnífico para encuadrar la figura de Jesús (y la del Bautista) en la historia. Va diciendo quiénes eran los gobernantes: en Judea, en Galilea, en Roma.
  • 13.
    Nuestra religión no es algo hetéreo, sino es histórica de verdad. Jesús vivió en un tiempo determinado y una región determinada. Hoy nos presenta predicando al precursor, que es san Juan Bautista.
  • 14.
    Él mismo se describey nos dice que es “La voz que clama en el desierto”.
  • 15.
  • 16.
  • 17.
  • 18.
  • 19.
  • 20.
    La voz sinpalabras no tiene sentido. El Bautista nos dirá unas pocas palabras, muy significativas, porque son anuncio de que llega la Palabra, que es el Verbo de Dios, que se hace hombre para salvarnos.
  • 21.
    Lo que predicabael Bautista, y nos predica también ahora para prepararnos a recibir la Palabra, es la CONVERSIÓN. Todos necesitamos convertirnos, que es cambiar de mentalidad en muchas cosas.
  • 22.
    Para muchos convertirsees cambiar su actitud ante la Navidad. Hay gente que la navidad la entiende sólo como luces, comidas, felicitaciones, regalos. Se quedan en la fachada exterior. La Navidad es sobre todo Jesús que quiere venir más íntimamente a nuestro corazón. Y para que venga Jesús, debemos quitar los pecados, sabernos perdonar y convertirnos más hacia Dios.
  • 23.
    Por ello lapreparación no es cualquier cosa. Hoy san Juan, siguiendo el ejemplo del profeta Isaías, nos habla de preparar el camino.
  • 24.
    Preparad los caminos del Señor, Automático
  • 25.
    haced rectos sus senderos. Hacer CLICK
  • 26.
    El ejemplo depreparar el camino es lo que sucedía cuando el emperador u otra persona muy importante quería ir a cierto lugar para el que no había casi camino. Mandaban tropas y gentes a prepararlo. Si había algún montecito, se quitaba; se rellenaban valles y los senderos torcidos se enderezaban.
  • 27.
    Esto es loque tenemos que hacer en nuestra vida espiritual para preparar dignamente el encuentro con el Señor. Allanar el camino significa rellenar los valles, abajar los montes y enderezar los senderos.
  • 28.
    1. Debemos poner muchascosas o virtudes que nos faltan. Cuando en la misa se dice: “levantemos el corazón”, es que nuestro corazón debe llenarse de la verdadera alegría, que va unida con la paz y la esperanza. Los valles a rellenar son las grandes faltas, desconfianzas y depresiones.
  • 29.
    2. Y debemos quitarde nosotros montes de egoísmo, autosuficiencia, envidias, odios quizá. Y también la soberbia, el orgullo y la prepotencia. Cuanto más nos examinemos, veremos montañitas que estorban la verdadera venida de Jesús a nuestro corazón.
  • 30.
    3. Debemos enderezar muchascosas torcidas, como son los pecados en general, los vicios y malas pasiones. Especialmente las mentiras en muchos terrenos: en la política, en el trabajo, en la vida corriente. Hay que ser sinceros con Dios y con el prójimo.
  • 31.
    Todos estos arreglosque hay que hacer en nuestro camino pueden ser de tipo personal o social. En el sentido sociológico igualar el camino es procurar que no haya tanta diferencia entre los que están “arriba” y los que están “abajo”. En la Navidad se suele tender a quitar algo, pero hay demasiadas injusticias.
  • 32.
    Este sentido deallanar el camino aparece también en la primera lectura, que es del profeta Baruc. Éste era un profeta, que era secretario del gran profeta Jeremías, que vivió unos 500 años antes de Jesucristo. Pero dicen los entendidos que este libro está escrito unos 150 años antes de Jesucristo. Así que un anónimo, inspirado por Dios, usó el nombre de Baruc para que leyesen mejor su mensaje. Baruc 5, 1-9
  • 33.
    Jerusalén, despójate detu vestido de luto y aflicción y viste las galas perpetuas de la gloria que Dios te da; envuélvete en el manto de la justicia de Dios y ponte a la cabeza la diadema de la gloria perpetua, porque Dios mostrará tu esplendor a cuantos viven bajo el cielo. Dios te dará un nombre para siempre: "Paz en la justicia, Gloria en la piedad". Ponte en pie, Jerusalén, sube a la altura, mira hacia oriente y contempla a tus hijos, reunidos de oriente a occidente, a la voz del Espíritu, gozosos, porque Dios se acuerda de ti. A pie se marcharon, conducidos por el enemigo, pero Dios te los traerá con gloria, como llevados en carroza real. Dios ha mandado abajarse a todos los montes elevados, a todas las colinas encumbradas, ha mandado que se llenen los barrancos hasta allanar el suelo, para que Israel camine con seguridad, guiado por la gloria de Dios; ha mandado al bosque y a los árboles fragantes hacer sombra a Israel. Porque Dios guiará a Israel entre fiestas, a la luz de su gloria, con su justicia y su misericordia.
  • 34.
    Eran tiempos dificultosospara el pueblo de Israel; pero se sentía que ya venía la salvación por parte de Dios. Por esto el profeta anuncia que el pueblo volverá como en carroza real. Eso significaba que el camino debía estar arreglado como para una carroza.
  • 35.
    Eran palabras de esperanzay de alegría por la liberación. Palabras que se aplican a nosotros, porque Dios viene a salvarnos. Dios quiere que salgamos del destierro para recibirle en libertad de espíritu.
  • 36.
    Al fin todo encuentro con Dios es un signo del amor de Dios, que quiere nuestra correspondencia de amor. Todo el allanar el camino, levantar valles y bajar colinas, debe ser un acto continuado de amor.
  • 37.
    Hoy a nosotrosse nos dice: “Ponte en pie”. Es un acto de fortaleza, que es un don del Espíritu cuando va unida a la fe y el amor. Vayamos con entusiasmo al encuentro del Señor, quitando los obstáculos que puedan entorpecerlo. Sintamos en nuestro corazón las palabras que el profeta decía para Jerusalén.
  • 38.
    Ponte ya depie que ha llegado tu luz, sobre ti la gloria del Señor. Automático
  • 40.
    que tu corazónsalte de alegría.
  • 41.
    Mira allá atus hijos que vuelven a ti, y a tus hijas llevadas en brazos.
  • 43.
    canta y danzapara Dios.
  • 44.
    Que la Virgen María,que fue la que mejor se preparó para la venida del Señor, interceda por nuestra preparación. AMÉN