El Sombrerero, la Liebre de Marzo y el Lirón discuten con Alicia sobre la importancia de decir lo que uno piensa y pensar lo que uno dice. La Liebre le dice a Alicia que debe decir lo que piensa, a lo que Alicia responde que está diciendo lo que piensa. Los otros personajes no están de acuerdo con Alicia y argumentan que no es lo mismo decir una cosa que pensar otra. Al final, el Sombrerero pone fin a la conversación.